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Las cofradías de Zamora llaman a los cargadores para vaciar el Museo de Semana Santa

Algunas hermandades ya han avisado a los hermanos de paso para que procuren estar disponibles ese fin de semana para el traslado

Prueba de entrada de los pasos por la puerta de los templos. Cedida

Cargadores de los pasos de Semana Santa ubicados en el Museo han recibido mensajes por redes sociales en los que algunas hermandades les avisan de que el fin de semana del 23 al 25 de septiembre está previsto vaciar el edificio con el fin de dejarlo libre de cara a las obras de derribo y construcción del nuevo inmueble, lo que obliga al traslado de los grupos escultóricos a las iglesias donde morarán durante los años que duren las actuaciones, en principio dos, aunque pudieran prolongarse a tres semanas santas.

No todas las cofradías implicadas han avisado a los cargadores, si bien todas ellas barajan en ese fin de semana para llevar a cabo el traslado de los 36 pasos del Museo. Algunas están esperando que se concrete exactamente el orden de salida de los pasos, algo necesario ya que hay cargadores que pertenecen a más de una plantilla y habrá que coordinar cómo se lleva a cabo todo el proceso.

En cualquier caso, señalaron las fuentes consultadas por este diario, el calendario está claro. El cierre del Museo de Semana Santa está fijado para el 18 de septiembre. Y para el 1 de octubre debe quedar ya el Museo de Semana Santa libre y a disposición de la empresa que vaya a ejecutar los trabajos de demolición y construcción del nuevo centro de la Pasión de Zamora.

La cita, elfFin de semana

Y en ese fin de semana intermedio, el del 23 al 25 de septiembre, será cuando se vacíe de grupos escultóricos el Museo de Semana Santa, un traslado que está ya más o menos diseñado pero al que faltan todavía detalles. De hecho los encargados del grupo formado para este traslado no se fían sólo de las mediciones, sino que están haciendo simuladores en madera y polispán con el fin de comprobar que todo encaja como está previsto, y no se encuentran en el último momento “con que un paso no quepa por tres centímetros o por algún saliente no previsto”.

La idea es que los pasos permanezcan en los templos, edificios que se consideran con condiciones adecuadas para la conservación de las imágenes y evitar en lo posible desmontarlos, sobre todo los que llevan tela encolada. Y es que hay que tener en cuenta que no sería solo desmontar las figuras de la mesa una vez, para el inicio de las obras y montarlas una vez concluyan, sino que habría que hacer la operación durante cada Semana Santa en que los grupos estuvieran en su ubicación provisional durante las obras, entre dos y tres ediciones en el mejor de los casos.

LOS GRUPOS MÁS ALTOS Y LOS MAS ANCHOS

Los pasos más problemáticos son quizá los del Santo Entierro. Destacan por su altura La Lanzada (Longinos), que mide 5,3 metros hasta la cruz del Cristo (incluyendo la mesa) y que no será fácil de encajar en una ubicación provisional, La Conversión del Centurión, de 4,92 metros hasta la Cruz (mesa incluida) o La Agonía, de Jesús Nazareno, de 4,83 metros hasta la Cruz (mesa incluida).

Los más anchos (por anchura de la mesa) son el Descendimiento y el Descendido, ambos del Santo Entierro.

A falta de la distribución definitiva, el esquema aproximado de distribución de los pasos será el publicado ya por este diario en su edición del pasado domingo 14 de agosto, con San Andrés como templo principal, que podría albergar hasta 18 pasos, seguido de Santa María La Nueva , con seis, la Catedral con cuatro (quizá se queden en tres), La Horta y San Esteban con dos y el convento del Tránsito con uno. En la Panera de la Mañana irían cuatro.

La Panera de la Junta, para las mesas y otros enseres

La inminencia de las obras de construcción del Museo de Semana Santa está acelerando el proceso de vaciado de la Panera de la Junta pro Semana Santa de enseres de poca utilidad o propiedad de hermandades particulares y que se pueden guardar en otro sitio. El objetivo, dejar el máximo espacio posible para las mesas y enseres del Museo de Semana Santa que debe ser vaciado por completo antes de que comience el derribo.

Se da por seguro, como indicó la presidenta de la Junta de Semana Santa, Isabel García Prieto, que será necesario realizar obras de adecuación de la Panera de la Junta pro Semana Santa, con el fin de que quede en las mejores condiciones posibles para su nueva misión, que será provisional, pero que puede prolongarse durante años, seguramente entre dos y tres.

En estos momentos ya hay una propuesta de adjudicación del nuevo Museo de Semana Santa, tanto para la realización de la obra como para la dirección facultativa, aunque todavía no se ha llevado a cabo formalmente la adjudicación ni se ha formalizado al firma del contrato.

Hay que tener en cuenta la posibilidad de que se presente algún recurso, plazo con el que hay que contar, contra la adjudicación. Una vez superados los trámites habrá que conseguir la licencia municipal para el derribo del actual Museo y la construcción del nuevo así como llevar a cabo todos los trámites previos al comienzo de los trabajos.

Aunque las cofradías barajan la fecha del 1 de octubre para que estén listos todos estos trámites parece razonable pensar que la fecha puede irse para más adelante. En todo caso es ahora el momento de hacer los deberes y no dejar para última hora el proceso de traslado de todo el contenido del Museo hasta su ubicación provisional, repartida entre varios templos y paneras, una vez descartada la ubicación centralizada en otro punto, como pudo ser Ifeza, que alguna vez se barajó, o alguna nave cercana a la ciudad.

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