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La Opinión de Zamora

Semana Santa Zamora
Antonio Pedrero Hernández Jefe de paso de la Esperanza y candidato a la presidencia de la Cofradía del Vía Crucis

“La cofradía tiene que volver a contar con todos los hermanos y no discriminar a nadie”

“No voy a decir que nos engañaran, pero el nuevo manto de la Virgen no estaba bien, estaba hecho a contrapelo”

Antonio Pedrero, jefe de paso de La Esperanza y candidato a la presidencia del Vía Crucis JOSE LUIS FERNANDEZ

Antonio Pedrero, “Toño” en los ambientes semansanteros lleva toda su vida vinculado a la Cofradía del Vía Crucis. Hijo del histórico expresidente Virgilio “Lili” Pedrero, Antonio es jefe de paso de La Esperanza. Es uno de los dos candidatos a la presidencia de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis, rival del actual presidente, Emilio Ferrero, en las elecciones que se celebran este viernes a partir de las 16.00 horas en el salón de actos de la Junta pro Semana Santa.

—¿Por qué se presenta a las elecciones?

—Porque la cofradía no necesita un revulsivo, pero sí asentar cosas que en mandatos anteriores estaban, contar con los hermanos y no discriminar a nadie, como ha sido conmigo este año.

—¿A qué se refiere?

—Al tema organizativo. No me consultaron absolutamente para nada cuando se hizo un cambio de itinerario, que el presidente sacó sin haber pasado por una asamblea general. No es que no se me comunicara a mi como Antonio Pedrero, sino como jefe de paso y a otras treinta personas que van debajo de la Virgen.

—¿Es la única causa?

—Quiero intentar dar una mayor participación a los hermanos. Un ejemplo es cómo se han convocado las elecciones, en el mes de julio, una época malísima, un viernes a las cuatro de la tarde. Creo que no es una fecha adecuada. Podíamos haberlo hecho coincidiendo con la festividad, en octubre, porque queda tiempo suficiente para llegar a Semana Santa.

—¿Qué proyectos tiene?

—Hay proyectos e ideas, lo primero una directiva de gente joven, porque tenemos que buscar un relevo generacional. Es fundamental para Zamora que, aparte de las ideas más clásicas que podamos tener nosotros, se incorpore gente con nuevas ideas, que participen. Para acometer lo que pretendemos, primero hemos de ver cómo están las cuentas de la cofradía y de qué recursos disponemos, porque se ha hecho un dispendio muy grande este año con el manto de la Virgen, que no se ha pasado por una asamblea general. Y también recuperar cosas que se perdieron de hace años que mejorarían la cofradía.

—¿Cómo ha quedado el nuevo manto de la Virgen de la Esperanza?

—No voy a decir que nos han tomado el pelo, pero el día de la asamblea dijo que estaba bien, y resulta que estaba mal. Ese manto no vino bien y se vio perfectamente el día de la procesión. Había que recepcionarlo porque la procesión tenía que salir, pero a los hermanos nos tenían que haber dicho la verdad, cosa que creo que no se hizo. Y lo hemos visto en la calle y ha sido un comentario de vox pópuli, estaba a contrapelo. Parece ser que lo han devuelto, pero no nos han dado explicaciones de nada, siquiera por deferencia, aunque la que decide es la directiva.

—Gane o pierda, ¿concordia?

—Totalmente. Llevo muchos años en Semana Santa, no soy una persona problemática en ningún sentido; me he limitado a mis pasos, a mi gente, ahí están y nunca he querido entrar en polémicas, siempre he intentado arreglar las cosas vis a vis y más entre amigos. En los años que llevo es la primera vez que intervengo en una asamblea general. Creo que tuve que hacerlo porque hay que tener en consideración a las personas, principalmente. Concordia la va a haber, y si gano no voy a quitar a nadie. En la Semana Santa hay un esqueleto hecho que nos ha funcionando muy bien, y los presidentes no podemos quitar la historia para ser historia. Yo creo que más bien debemos ser como los árbitros de fútbol: hacerlo bien y pasar desapercibidos.

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