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La Opinión de Zamora

Semana Santa de Zamora

El Cinco de Copas retrocede en el tiempo en Zamora

El grupo escultórico mejora su aspecto gracias a una restauración integral

El paso de Jesús Camino del Calvario una vez restaurado en el Museo. | | EMILIO FRAILE

El mítico grupo escultórico de Jesús Camino del Calvario vuelve a la calle este Viernes Santo mejorado. La obra que hiciera Justo Fernández, en el año 1802, ha experimentado una restauración integral, dentro de la política de puesta a punto de su patrimonio llevada a cabo en los últimos años desde la Cofradía de Jesús Nazareno.

Detalle de la mesa durante el proceso de su limpieza. | | CEDIDA

Las cinco figuras han sido intervenidas por los restauradores Patricia Ganado y Óscar Morales Romero. El trabajo de estos profesionales ha contado con cierta complicación, dado que tenía lugar tras dos intervenciones significativas. La primera desarrollada en los años 60 cuando se suprimieron elementos del paso para situar otros metálicos, mientras que a mitad de los 90 se volvió a actuar sobre el paso conocido popularmente como El Cinco de Copas, intentando volver “a lo original” dentro de lo posible.

El Cristo antes. CEDIDA

A partir de esas mimbres, los profesionales han aplicado “criterios totalmente respetuosos de restauración”, remarcan. Han efectuado una limpieza integral, puesto que “estaba todo más o menos uniforme, aunque más tocadas las figuras que el Cristo, que es el más antiguo”, explica Ganado. La profesional remarca que “los retoques han sido mínimos” y siempre con “el deseo de recuperar el aspecto original”. Así han suprimido en el Cristo “las gotas que había aplicado al libre albedrío con el deseo de volver a la policromía original”.

Desde su punto de vista al ver al grupo escultórico en la calle “se apreciará unas policromías más armónicas, unos rostros con unas facciones más equilibradas porque hemos suavizado las cejas y bigotes que estaban muy marcados”.

El Cristo después de la restauración. Cedida

Además en la mejora los restauradores han introducido un endoscopio por el bastidor del Cristo, lo que les ha permitido “ver que tiene una especie de firma que puede ser del autor Justo Fernández, pues se ve una especie de “J” y una “F””, describe Patricia Ganado.

El sayón antes de la mejora Cedida

En cuanto a la mesa procesional, se ha cambiado el suelo que era de corcho por uno efectuado en madera de cedro, tratada contra los xilófagos y posteriormente patinado. En él el escultor Ricardo Flecha, partiendo de la máxima de “respeto máximo a lo que había hecho”, ha realizado “algo muy sencillo” donde ha situado algunas piedras.

El profesional ahonda que cuando se modificaron las estructuras de los grupos escultóricos en los años 60 del pasado siglo “el suelo original se adaptó a lo que había y en este caso al levantarlo, no había nada” comenta. Ante esta situación recurriendo a fuentes muy antiguas y han comprobado que “Justo Fernández había situado las figuras en una sencilla plataforma lisa”.

El sayón restaurado Cedida

Los paños de la mesa, que recubren la nueva estructura de aluminio, no presentaban un deterioro excesivo, certifica el profesional Javier García de Castro quien indica que “tenía varias capas de barnices”. Con sumo cuidado procedió a su eliminación y en esta labor se topó con que, en el panel central, “a una corona de espinas le faltaba cuatro” pinchos, que ha repuesto empleando madera de nogal. Lo más complicado de esta actuación ha sido que “quede integrada totalmente”. Posteriormente ha aplicado ceras naturales “ligeramente mates, pero que resaltan más la talla”, explica.

Mesa de la Soledad

Javier García de Castro también ha actuado en la mesa de la Virgen que “estaba en un estado de conservación malo”. El restaurador en los tableros ha eliminado hasta “doce capas de barnices” e incluso alguno de los paneles “estaba partido a la mitad”, pero la mejora efectuada “desde el exterior no se aprecia”.

Los tableros de la mesa de la Soledad presentan unos “angelotes en caoba impresionantes” y el técnico descubrió “restos de plata en los adornos que lleva en la parte superior”, este hallazgo le hizo recurrir a documentación antigua. “En una imagen descubrimos que tenía unas pequeñas cruces de plata donadas por Dionisio Alba Marcos que literalmente fueron sustraídas”. A partir de esa fotografía han hecho unas réplicas, donadas también por la familia Alba que se situarán únicamente para la procesión del Viernes y del Sábado Santo.

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