Zamora demostró ayer que está ávida de procesiones. Tras dos años sin desfiles a causa de la pandemia, el Nazareno de San Frontis ha abierto la Semana Santa más esperanzadora. Grupos de muchachos aguardaban en las aceras de la margen derecha del Duero antes de que el propio Mozo salía del templo donde habitualmente recibe culto y donde ha sido restaurado por Juan Carlos Álvarez Sánchez.

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Traslado Procesional del Nazareno de San Frontis José Luis Fernández

La larga avenida del Nazareno acogía a grupitos de semanasanteros que se saludaban efusivamente, mientras que los más rezagados aceleraban el paso para alcanzar la calle de Fermoselle, donde varios inmuebles lucían en sus balcones reposteros con la imagen del Nazareno, con el deseo de hacerse con un buen sitio cerca del templo románico. El viento comenzó a hacer acto de presencia y más de uno miró al cielo. “Parece que en vez de una imagen de Semana Santa sea una imagen de rogativa porque es salir y parece que cambia el tiempo”, comentaba una mujer que esperaba el inicio del traslado.

Muchísima gente aguarda al Mozo en las inmediaciones del Puente. | J. L. F.

El barandales Jesús Rodríguez y la cruz guía estaban ya situados en medio de la plaza de San Frontis cuando la imagen del siglo XVII traspasó el umbral del templo y los integrantes de la banda de música maestro Nacor Blanco, que el domingo recibirán el Barandales de honor que tienen pendiente desde hace do años, empezaron a tocar el himno nacional.

La imagen, vestida con la túnica de terciopelo morada y adornada de una manera muy sencilla con claveles rojos, avanzaba a buen ritmo escoltada por decenas y decenas de personas de todas las edades demostrando que su devoción es intergeneracional. Desde bebés que iban en carritos, personas mayores que, ya fuera en silla de ruedas ya fuera muleta en mano, quisieron acompañar a su Nazareno tras dos años sin poder hacerlo, junto a muchos jóvenes semanasanteros.

Los había que caminaban hablando con la persona que llevaba al lado y los había que iban rezando, como varios históricos de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis que nuevamente el Martes Santo lo acompañarán en su regreso al barrio.

La comitiva se fue ampliando según el Nazareno se acercaba al Puente de Piedra. Ya de noche la imagen encaraba la subida del Pizarro hacia la plaza Fray Diego de Deza y la de Arias Gonzalo hasta alcanzar la Catedral.

“¿Será este el recorrido que se hará el Martes Santo?” preguntaba un joven a otro. Y es que la directiva de Vía Crucis en su reciente asamblea general indicó que en función de la evolución que tenga la pandemia decidirá si optan por el recorrido tradicional, es decir, discurrir por las rúas hacia Alfonso XII rumbo al puente de Piedra o bien optar por efectuar el mismo que hecho el Nazareno en su subida a la ciudad pero al contrario, es decir tras la plaza de la Catedral encarar la cuesta de la puerta del Obispo hacia la avenida de Vigo o bien la plaza de Antonio del Águila, hacia la de Fray Diego de Deza rumbo a la cuesta del Pizarro.