15 de abril de 2019
15.04.2019

El obispo de Zamora critica las meriendas de Jueves y Viernes Santo y blinda la plaza episcopal

Gregorio Martínez dice a los semanasanteros que "reñir es contrario a la fe", que tienen que ser "militantes, no funcionarios" y les afea callarse ante las críticas

14.04.2019 | 23:42
El obispo ofició la misa con gafas de sol por una reciente operación de cataratas.

Ni meriendas en los descansos, ni procesiones extemporáneas fuera de los días de Semana Santa, ni riñas entre hermanos de las cofradías, ni tibieza a la hora de defender las celebraciones, con exigencia, además, de compromiso militante por parte de los directivos. Fueron mensajes directos del obispo de la diócesis, Gregorio Martínez Sacristán en la misa del Domingo de Ramos, a la que asisten los directivos de las cofradías de Semana Santa, además de autoridades y fieles que ofició con unas gafas de sol por una reciente operación de cataratas, que le ha impedido participar en otros actos.

El obispo arremetió contra las meriendas de Jueves y Viernes Santos en la Catedral: "No podemos convertir las celebraciones en romerías. Las procesiones de Semana Santa son procesiones para los días de Semana Santa, nada más. Y no son romerías para comer. Ninguna de las ciudades de alrededor hace lo que vosotros hacéis, y si no mirad, tanto que miráis a los alrededores y tanto que viajáis al sur. Mirad, Málaga, Sevilla, Murcia, Valladolid o Salamanca. En ningún sitio se hace lo que en Zamora. Nosotros tenemos por si mismos más que muchos de ellos. No necesitamos recurrir a otras cosas. Nuestras procesiones son bellas, austeras, son verdaderas, inspiran silencio, admiración, respeto, devoción, no es simplemente representación. Son espectáculos religiosos, eso es lo que hay que conservar. Incluso los que no creen mucho, decís que es de ellos también, claro, que es de todos, sobre todo si sabemos mantenernos todos en este tronco religioso y no lo desbaratamos".

Al parecer a monseñor Martínez no le parece bien que se monten mesas de meriendas en el espacio entre la Puerta del Obispo y el Palacio episcopal y de hecho este año habrá guardas de seguridad para blindar este espacio a las meriendas familiares o de pasos.

"La Semana Santa no es como festejar Santa Rita, a San Isidro, a San Gregorio o a San Juan, es celebrar a Jesucristo, su Muerte, Pasión, Resurrección, que hemos sido salvados por él. ¿Quien no se ha agarrado a un crucifijo alguna vez? Y va a encontrar esperanza, perdón y ánimo", señaló el prelado.

Gregorio Martínez llamó a no perder de vista el sentimiento fundamental de la Semana Santa más allá de los elementos añadidos: "No puede ser que preparéis todas las cosas y no preparéis en corazón" y advirtió contra los enfrentamientos que se dan en las cofradías porque "reñir es lo contrario a la fe". El obispo "os anima a que salgáis a la calle porque esta verdad no se ha de quedar solo en nuestro corazón o en los templos y Zamora ha salido a calle. Zamoranos, las calles son nuestras, de los ciudadanos, no de las autoridades entre otras cosas para recorrerlas con nuestra fe, con lo más sagrado que tenemos y por tanto con nuestras procesiones que expresan la reacción de muchísima gente de dentro y de fuera. Esto es un legado que no podemos echar por la borda, tenemos que conservar y trabajar".

El obispo pidió "a los que componéis la semana Santa (que) seáis militantes, no funcionarios. El militante se compromete. En Zamora hay muchos militantes y militantas. Que la Semana Santa del 19 sea mejor que la del 18 en vuestras manos, querer, corazón está". Y pidió a los semanasanteros que salgan al paso de las críticas. "Que calléis la boca de quienes por cierto no la callan, ni la boca, ni el periódico, ni nada, sino van a dar la lata, lo sabéis bien, y todos callados como muertos, porque aquí no contesta nadie a nada".

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