15 de abril de 2019
15.04.2019

Eva Crespo aplaude una Pasión "de igualdad" tras la integración de la mujer

La pregonera confía en que en un futuro próximo las cofradías mixtas sean algo habitual e invita a los zamoranos a despojarse de su eterno complejo de inferioridad

14.04.2019 | 23:42
Eva Crespo, durante su intervención el pregón, celebrado en el Teatro Ramos Carrión.

"En el último año las cofradías que faltaban por sumarse al Estatuto Marco del Obispado ya lo han hecho y han integrado a la mujer. Así hoy podemos pregonar que, en Zamora, la Semana Santa es de igualdad". Con estas palabras Eva Crespo, directora de La 8 Zamora y pregonera de este año, aplaudía en su discurso un paso que "ha costado tiempo" pero que muchas hermandades ya habían dado hace tiempo "y sin ruido", apostilló. "No volvamos al cintillo y será un paso cristiano, humilde y callado, como procesiona el Cristo de la Expiación, entre penitentes que son hombres y mujeres", en referencia a la Cofradía de las Siete Palabras, la primera que se instauró a finales de los años sesenta con la mujer integrada en igualdad junto a sus hermanos varones, "aunque no fue hasta 1988 cuando salieron por primera vez", puntualizó.

Crespo corroboró que la figura femenina siempre ha estado presente en estos días, enumerando a las más destacadas de los 42 ejemplos que desfilan en las procesiones –desde la Verónica hasta la Soledad y Nuestra Madre–, que son "un recordatorio de que ellas estaban dentro siempre; claro que era en silencio, muchas veces sufriendo, pero no se entiende el relato cristiano sin sus mujeres. Igual que no se entendería la vida sin la otra mitad", afirmó.

Por eso, lanzó su deseo de que las próximas generaciones "vivan con naturalidad una Semana Santa de cofradías mixtas", añadiendo que el futuro de la misma pasa por abrir las puertas a los más pequeños de la casa. "Que entren, si el problema es un exceso en las filas se puede buscar la manera, pero abrid las puertas para que se acerquen, que no solo son el futuro, son lo mejor que tenemos si no lo viven de pequeños nos arriesgamos un poco a perderlos", argumentó.

Un pequeño "tirón de orejas" dio a todos los presentes en el Teatro Ramos Carrión hablando sobre los complejos que tiene esta tierra. "No hay otra Semana Santa igual, pero en los últimos años hemos tenido la impresión –y la depresión– de que nos han ganado terreno. Y yo, me rebelo", sentenció, echando a un lado el "pesimismo" del que muchas veces adolece la provincia. "Nuestra Pasión es inexportable. Está hecha aquí, a la medida de una ciudad que es un marco perfecto. Y eso no se copia, no se explica, no se estudia. Se vive y se siente desde que uno es pequeño". Palabras que arrancaron los aplausos del público.

Las últimas palabras de la pregonera fueron para enfatizar todo su mensaje de orgullo por la tierra. "Nuestra semana de Pasión quizá no será Patrimonio de la Humanidad pero, como el del poeta, es un legado común, de lo local hacia lo universal, que siempre será el patrimonio de los zamoranos y eso vale más que cualquier distinción", finalizó.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook