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Cartas de los lectores

Recordando a Carmen Doval
El día 18 de febrero hizo siete años que nos dejó Carmen Doval Abad. Se fue tan deprisa y tan pronto, tenía 44 años, que apenas nos dio tiempo a despedirla. No podíamos pensar en un final tan rápido y junto a ella poníamos nuestra energía para que no se fuera.
Ahora ya, nos hemos dado cuenta, que no es posible despedirse de parte de uno mismo, de media vida compartida. Nos hemos quedado con ella. Está como un aliento a nuestro lado.
Fue una más entre nosotros, una de las miles de personas que dejan nuestra tierra. Se fue para estudiar a Salamanca, se fue para vivir y crear su familia a Bilbao, Londres y Madrid, pero siempre estuvo envuelta en Zamora, volviendo cada poco a coger fuerza para continuar.
Nos dejo a sus tres hijos que dieron total sentido a su existencia y de los que sin duda se sentiría profundamente orgullosa.
Se sentía muy a gusto en Zamora, disfrutaba plenamente de todas sus fiestas y del encuentro con su familia y amigos. Seguramente si hubiera podido se habría quedado a vivir aquí, y aquí a la postre nos espera a todos.
Pero ya no contamos con su presencia, para compartir las cosas de cada día. Nos ha dejado la calle San Torcuato, donde estaba su colegio, para pasearlo nosotros solos. Nos ha dejado la calle Santa Clara, para que la alegría de la vida la transite, como ella hizo.
Nos ha dejado todos esos maravillosos espacios con que cuenta Zamora, los paseos por el Río, los Tres Arboles, Valorio, la playa de Benidorm, los jardines de la Catedral y del Castillo como testigos de su primera juventud, o quizás no, quizá desde alguna esquina su espíritu nos observe de vez en cuando.
Lo que es verdad es que los vemos diferentes sin su compañía. Las músicas de nuestra Semana Santa suenan más profundas sin su presencia
Su alegría, su generosidad, su energía nos han dejado un hueco, en los que la conocimos, imposible de llenar, aunque los años pasen; Por eso queríamos hacer hoy partícipes a todos de nuestra recuerdo, para que nos acompañen con su calor en nuestro paseo por Zamora.
Carmen, Carmina, Mari Carmen siempre estarás en nuestros corazones. Gracias por la compañía de tu vida. Gracias Mari Carmen.

Hortensia Hernández
(Madrid)