Fotografía
El cielo rojizo de Peque llega a la final del concurso “Eclipse Inquieto”
La imagen del zamorano Álvaro Madrigal, entre las 90 mejores de España

Fotografía seleccionada de Álvaro Madrigal. / Cedida

Todo el recorrido del eclipse solar sobre un cielo intensamente rojizo y la montaña de fondo es una de las imágenes seleccionadas entre las más de 5.000 instantáneas que se presentaron al concurso nacional “Eclipse Inquieto”, puesto en marcha por Cultura Inquieta e Iberdrola. Se trata de una de las 90 preseleccionadas para la final de este certamen y tiene sello zamorano, ya que su autoría es del fotógrafo profesional Álvaro Madrigal.

Álvaro Madrigal, durante una sesión de fotos. / Cedida
Y precisamente en Zamora está tomada la imagen, concretamente en la localidad de Peque, de donde es natural su padre, a poca distancia de Brime de Sog, su localidad materna. Con ambos compartió el momento tan especial del eclipse, en un paraje que le sugirió su padre y en el que quedó más que satisfecho con el resultado. “La imagen es una composición que reúne las distintas fases del eclipse en una sola fotografía, desde un enclave único, aprovechando el atardecer mientras el sol se esconde entre las montañas”, describe Madrigal. “Para conservar el detalle con esa diferencia tan fuerte de luz entre el sol y el paisaje, trabajé con horquillado de exposiciones, combinando varias tomas de cada fase”, detalla.
De los conciertos al campo
Aunque él se dedica profesionalmente a la fotografía, es la primera vez que se enfrentaba a este tipo de trabajos, puesto que está especializado en imágenes de eventos. Fundador del colectivo Intrépida, se encarga de cubrir festivales de música, realizando la fotografía oficial de conciertos de la talla de Leiva, La Maravillosa Orquesta del Alcohol o C. Tangana. Nada que ver con el reto que se planteó el pasado 12 de agosto.

El fotógrafo, junto a su padre en el paraje elegido para tomar las imágenes del eclipse. / Cedida
“El año pasado ya me compré los filtros y las gafas para hacer aquel eclipse parcial, pero no me salió absolutamente nada bien”, confiesa. Ha tenido varios meses de práctica, haciéndose en el manejo de una aplicación utilizada por fotógrafos de astronomía. “En fotografía normal suelo disparar en ráfaga y ya está. Pero aquí había que dominar una técnica que saca siete imágenes de golpe para poder conseguir más o menos luz, ya que hay que poner un filtro para no estropear el objetivo, igual que pasa con nuestra vista, así que tuve que practicar bastante”, revela. La experiencia ha sido tan grata que no descarta volver a captar el eclipse del próximo verano, “aunque no podrá ser en Zamora”, lamenta, ya que solo será visible en el sur del país.
El mejor escenario
Y es que una de las motivaciones más importantes para él era poder experimentar en su tierra. “Mucha gente me hablaba de ir a Burgos o a Madrid a verlo, pero yo tenía la oportunidad perfecta para hacerlo en Zamora y aprovechar a estar unos días con mis padres”, destaca. Con ellos estuvo esa tarde, junto a un grupo que había ido a disfrutar del eclipse con sus telescopios y que le ayudaron a controlar los tiempos, ya que disponían de alarmas que sonaban cada cierto tiempo. “Eso me guio a la hora de poner y quitar los filtros. Había bastante tensión, porque si hacía algo mal, no tenía otra oportunidad”, asegura. Satisfecho con el material conseguido, también reconoce que la cámara no es capaz de captar toda la belleza del momento, sobre todo cuando se quedó el arco lunar. “No he logrado que se asemeje a la realidad de ninguna manera, ni siquiera tocando diferentes parámetros”, afirma.

Material utilizado para tomar las imágenes en Peque. / Cedida
En cierto modo, considera que la experiencia de haber realizado la fotografía en Peque es como cerrar un círculo. “La fotografía es parte de mi trabajo, pero también de mi vida. Empecé gracias a mi padre. Él nunca se dedicó a esto, pero siempre le gustó y, como tenía una cámara en casa, empecé a hacer fotos de paisajes. Así que, comencé en este mundo de la mano de mi padre en su pueblo y ahora la fotografía que es finalista de un concurso nacional está hecha justo aquí, en Peque, donde he pasado los veranos, he crecido y, sobre todo, he hecho fotografía”, argumenta.
Votaciones abiertas
A pesar de ser fotógrafo profesional, este es el primer concurso al que se presenta, animado por su pareja, quien le contó la existencia de este certamen. Hasta el próximo jueves, 3 de septiembre, está abierta la votación popular en la web de Cultura Inquieta (culturainquieta.com/arte/fotografia/las-90-fotografias-finalistas-del-concurso-eclipse-inquieto) donde se puede votar una vez al día la imagen de este zamorano.

Detalle de la cámara del fotógrafo con la imagen del eclipse. / Cedida
Además de premios en metálico, los promotores del concurso organizarán una exposición en El Retiro con las fotografías más valoradas por el público, lo que significaría su primera participación en una muestra, “aunque, ya solo el estar entre los 90 mejores, es todo un premio”, agradece. Si, finalmente, la gente aúpa su propuesta entre las mejores “se difundirán los detalles del lugar y todo lo que sea poner en el mapa esta comarca es para mí lo más importante”, asegura.
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