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Negocios rurales

Teresa Clavero, la joven que dejó su vida en León para emprender en Mombuey

Regenta una peluquería canina y una tienda de complementos para mascotas

Varias imágenes de Teresa Clavero en el negocio que ha puesto en marcha en Mombuey. | A. S.

Varias imágenes de Teresa Clavero en el negocio que ha puesto en marcha en Mombuey. | A. S.

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Mombuey

Teresa Clavero González dejó su trabajo, sus estudios y su residencia en la ciudad de León para volver, con su pareja, a Mombuey. Fue entonces cuando decidió no continuar con la tradición familiar, que la llevaba a ser profesora, para convertirse en una joven emprendedora que se decantó por el amor a los animales.

Esa idea que rondaba en sus expectativas profesionales era una peluquería de mascotas y tienda de complementos, cumpliendo dos deseos: "Hacer un trabajo que me gustar y dedicarme al cuidado de los animales". En un primer momento, asegura, "pensé abrir un negocio online pero luego me surgieron una serie de cosas para abrir un negocio presencial, entre ellas un préstamo".

En León comenzó Ciencias Ambientales pero dejó la carrera para realizar un curso de auxiliar de Veterinaria a través de la Universidad de Veterinaria de León. A ello añadió una titulación en peluquería veterinaria. "En estos cursos aprendí mucho. Estoy muy contenta porque me preguntaron si quería trabajar en un hospital veterinario, pero las prácticas son duras. Me da pena cómo llegan las mascotas, pero sobre todo ver a los dueños sufrir", recuerda.

Teresa Clavero en su negocio

Teresa Clavero en su negocio / Araceli Saavedra

Los jóvenes afrontan el problema de alquileres caros en las grandes ciudades, tanto para vivienda como para locales. A Teresa y su pareja les surgió una posibilidad de trabajo en Villardeciervos y decidieron regresar a Mombuey: "Estábamos más a gusto". Es en ese momento cuando la joven decide emprender y cumplir sus metas profesionales en el ámbito rural.

El primer paso fue alquilar un local, aunque en los pueblos la oferta es muy pequeña, los alquileres son más asequibles. El segundo paso ha sido adaptar el espacio a las necesidades del negocio, con recepción y tienda, pero también con la parte más especial: la zona de baños y aseo de las mascotas.

En todo este proceso reconoce el apoyo de su familia, del Ayuntamiento, de los vecinos, de asociaciones como la Red de Puntos Apoyo a la Mujer Emprendedora (PAME) y de Adisac-La Voz en asesoramiento. Contó incluso con una visita de representantes de la Diputación. La parte más complicada ha sido la administrativa y burocrática porque "no sabía si tenía que contratar un gestor, ni los pasos que tenía que seguir".

Reconoce que "no es difícil emprender si tú te lo propones. Tiras para adelante y lo sacas. Lo difícil son los trámites. Era totalmente nuevo para mí. Yo no sabía nada y lo preguntaba todo, como si me dieran toda la información en papilla para que me quedara todo claro".

Teresa Clavero en su negocio

Teresa Clavero en su negocio / Araceli Saavedra

Los jóvenes también tienen esa iniciativa emprendedora. Además del caso de Teresa, otros vecinos de Mombuey han puesto en marcha una explotación apícola o una amiga de la joven emprendedora seguirá la tradición de la empresa familiar en Puebla.

A pesar de ello, lamenta, "lo más normal es que la mayoría de los jóvenes se vayan fuera a estudiar y trabajar". En su caso reconoce estar muy a gusto en el pueblo: "En la ciudad estaba bien, tenía amigos, mi novio, mi trabajo... pero era mucho agobio. Decidimos irnos al pueblo por los alquileres e intentarlo. Si sale todo bien, aquí nos quedamos".

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