Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Festival de mercadillo, música y bodegas en la frontera de Riohonor

Las aldeas de España y Portugal se llenaron de visitantes para asistir a los actos del festival de calle y música

Zamora y Portugal vuelven a disfrutar de una fiesta con ocho ediciones

Araceli Saavedra

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La frontera rihonorense ha abierto con generosidad sus calles al numeroso público que participó de las actividades del Festival D´Onor, celebrado este fin de semana, organizado entre los vecinos y las aldeas de Rio de Onor de Portugal y Rihonor de Castilla.

Con la apertura del mercadillo de productos tradicionales y artesanos comenzaba la larga jornada de sábado. El mercado fue un gran exponente de las tradiciones representativas y las producciones locales de mieles, panes, mermeladas, quesos, embutidos de la Sierra de la Culebra.

Dina Maciel Costa participaba por primera vez en el mercadillo, artista de poesía e ilustración procedente desde Viana Do Castelo con reproducciones de la fiesta de “Mayordomas” tradicional en la ciudad. Cerca de ella, José Fernández, un artesano de la madera de Sanabria, que repite su presencia en la feria fronteriza.

Tras-Os-Montes y Sanabria se suman a los productos innovadores como las barritas energéticas de avena y linaza, el lino y la linaza tan importantes en la economía de la frontera y especialmente de Sanabria.

El artesano “Andris” de Letonia, presentaba en su expositor los productos del Atelier d´Guide que elabora todos los productos con semillas y plantas tradicionales, crema de almendras y linaza, e incluso papel de fibras vegetales, ideal para pintar. Los productos de Rihonor pasan por las manos de Ximena, desde marcapáginas a cerámica.

El puesto de la oficina de turismo de Rihonor ofrece a los visitantes los folletos para visitar todos los espacios espectaculares de la provincia de Zamora. Entre los puestos se cuela el proyecto “Piarro” de reforestación de bosques con la venta de pendientes elaborados a partir de las plumas azules y negras del arrendajo, “cuyos fondos se destinan a la compra de tejos para su plantación”, señala Daniel Boyano.

Las máscaras trasmontanas tienen su técnica “lo más difícil es darle el relieve para resaltar los rasgos humanos”, reconocía uno de los artesanos. El mayor exponente de la cultura inmaterial quedó reflejado en miniaturas, máscaras de cuero y lata, trajes, etc.

El recorrido por las bodegas “adegas” a pleno sol y con mucho calor, marcó uno de los eventos de mayor participación, con todos los vecinos y visitantes en la calle para hacer la cata del “vino” del año, una a una en todas las casas, líquidos aderezados con entrantes, dulces, quesos y fiambres, empanadas y frutas. El recorrido estuvo marcado por la participación de los Gaiteros d´ Onor, “Si no tienes gaita, toca la mía”, y de Puebla, Atrapallada, que se turnaron a la hora de animar las calles para conducir a todos los participantes de casa en casa, del barrio portugués al barrio español y sin parar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents