Las ojeras son una alteración de la coloración de la piel que se ubica justo debajo de los ojos. Su aparición se debe a una producción excesiva de melanina (una sustancia que da color a la piel, el iris del ojo…) y por la dilatación de los vasos sanguíneos de esta zona.

Pueden ser de un color azulado, grisáceo e incluso morado. Y, aunque es un problema eminentemente estético, las ojeras también pueden ser síntoma de algún problema de salud.

Podría tratarse, por tanto, de una señal que indica que algo no está funcionando correctamente en nuestro organismo. 

Ojeras por falta de sueño y fatiga

Lo más habitual es que las ojeras nos estén diciendo que no estamos teniendo un sueño reparador. La Sociedad Española del Sueño explica que un adulto debe dormir entre 7 y 9 horas diarias. Los niños y adolescentes, en cambio, de 9 horas y media a 11 horas y media. 

Más de 12 millones de españoles duermen mal, y el 45% de la población sufrirá, en algún momento de su vida, un trastorno del sueño grave:

  • Insomnio crónico
  • Apena del sueño
  • Síndrome de las piernas inquietas. 

Las ojeras no son siempre consecuencia de pasar una mala noche Freepik

Sin embargo, estas no son las únicas causas de las ojeras, tal y como explican desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Los dermatólogos recalcan que “hay personas que llevan una correcta jornada de descanso y no se libran de esta antiestética presencia”. 

Y avisan de que la piel de las ojeras es cinco veces más fina que la del resto de zonas del cuerpo, por lo que es más sensible. De ahí que sea muy importante extremar la precaución cuando decidimos utilizar productos indicados para las ojeras.

Anemia, la primera enfermedad que se puede descubrir por las ojeras

En el caso de la anemia los ojos, o mejor dicho lo que los rodea, son también el espejo en el que se ve reflejada esta enfermedad, que también produce ojeras.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer”. 

Por ello, es esencial llevar una alimentación variada y equilibrada para evitar la aparición de patologías que pueden comprometer nuestro estado de salud.

Porque si no lo hacemos, uno de los problemas que pueden surgir por una dieta deficiente es la anemia, que no es otra cosa que un número bajo de glóbulos rojos, o hematíes, en la sangre. 

Y los glóbulos rojos cumplen una función esencial: transporte de oxígeno en la sangre y su liberación en los distintos tejidos.

Por eso, cuando no se diagnostica y trata a tiempo, la anemia puede convertirse en grave y potencialmente mortal.

Como explica la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI),

  • "La causa de la gran mayoría de anemias por falta de hierro (anemias ferropénicas) es la pérdida de glóbulos rojos (hemorragias)".
  • "Y estas hemorragias se producen sobre todo en el aparato digestivo, por úlceras, pólipos, etc."
  • "Y en las mujeres durante su vida fértil por pérdidas ginecológicas, como la menstruación”.

También existen otros tipos de anemia:

  • Consecuencias de otras enfermedades: renal, insuficiencia cardíaca…
  • Por falta de vitamina B12. Este nutriente está presente en los alimentos de origen vegetal. En el caso de las personas que siguen una dieta vegetariana es el único suplemento que deben tomar.
  • Ácido fólico. La anemia por déficit de ácido fólico es más habitual entre las embarazadas, las personas que consumen alcohol en exceso o por la prescripción de determinados medicamentos.

La SEMI explica que “hoy día la mayor parte de las anemias tienen buena solución. Aunque puede ser más difícil de corregir si hay un fallo en la producción de sangre por la médula ósea, bien porque sea insuficiente, se haya llenado de tejido fibroso o esté invadida por células tumorales. Pero aun así, la medicina actual ofrece remedios para mejorar la situación”.

Uno de los problemas que pueden surgir por una dieta deficiente, es la anemia, que no es otra cosa que un número bajo de glóbulos rojos, o hematíes, en la sangre Freepik

La retención de líquidos también produce ojeras

Otra de las razones de la aparición de las ojeras es la retención de líquidos. Se trata de un problema que afecta a muchas personas y que no entiende de géneros. Pero la realidad es que las mujeres son más propensas que los hombres a la hinchazón que es consecuencia de la acumulación de líquidos en el cuerpo.

Consejos para evitar la retención de líquidos

  1.  Hidratarse correctamente. Es importante seguir a rajatabla esta importante norma de salud: hay que beber dos litros de agua al día para mantener una correcta hidratación. No es buena idea pensar que para acabar con la retención de líquidos se debe reducir la ingesta de agua, porque no es así. Es más, la hidratación ayuda al organismo a expulsar las toxinas a través de la orina.
  2.  Reducir la ingesta de sal. Muchos alimentos tienen una concentración natural de sodio, por lo que hay que evitar añadir sal a las comidas. La explicación es muy sencilla: cuanto mayor cantidad de sal se consume, más agua se retiene en nuestro cuerpo.
  3.  Actividad física moderada. Se debe realizar entre 3 y 4 veces a la semana y con una duración estimada de 45 a 60 minutos, mínimo. El deporte es clave para combatir el estreñimiento, lo que ayuda a la eliminación de líquidos.
  4.  Optar por alimentos diuréticos. Por ejemplo, la avena, los arándanos, los espárragos o la alcachofa. 

Aunque las causas son muy diversas, puede deberse a los cambios hormonales que se producen en diferentes etapas de la vida: embarazo, adolescencia o durante la menstruación. También por herencia genética o por el estilo de vida (sedentarismo, poco consumo de fibra…).

Las ojeras y la insuficiencia renal

Según explica la Sociedad Española de Medicina Interna, la insuficiencia renal “es la pérdida lenta de la función de los riñones con el tiempo: y al estar dañados no pueden eliminar los desechos ni el exceso de agua del cuerpo”. 

La diabetes y la hipertensión arterial pueden provocar insuficiencia renal, una enfermedad que no tiene cura, pero para la que sí “tenemos tratamientos que ayudan a vivir con calidad mucho tiempo, lo que incluyen las diálisis y el trasplante renal”.

Otros de los síntomas de la insuficiencia renal son:

  • Pérdida de apetito.
  • Fatiga.
  • Sequedad de la piel
  • Pérdida de peso.
  • Somnolencia.
  • Calambres musculares.

Hipotiroidismo también produce ojeras

La tiroides es una glándula que se encuentra en la parte anterior del cuello y regula el metabolismo a través de la producción de la hormona tiroidea. Los expertos en medicina interna señalan que el hipotiroidismo “se produce cuando la glándula tiroides produce menos hormona de la necesaria para el buen funcionamiento del organismo”.

Es una enfermedad sobre todo femenina y se produce especialmente después de dar a luz. Es una patología que, aunque no tiene cura, se trata de forma muy sencilla con un medicamento que contiene la hormona tiroidea de forma sintética.

  • “Sus síntomas a veces se pueden confundir con los de otras enfermedades como depresión, ansiedad, etc. y son en general enfermedades fácilmente tratables”.

Por tanto, lo primero que hay que hacer en caso de duda es acudir al médico para solicitar las pruebas que confirmen o descarten el diagnóstico de hipotiroidismo.