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Esto es lo que puede pasarle a tus ojos si ves el eclipse solar de agosto sin gafas homologadas

Una persona puede mirar el sol unos segundos, apartar la vista pensando que no ha pasado nada y notar los síntomas horas después así que cuidado

Las gafas de sol normales no valen: da igual que sean oscuras, caras, polarizadas o de buena marca, NO

Gafas de sol.

Gafas de sol. / Foto de Francesco Paggiaro

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El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 será uno de los grandes acontecimientos astronómicos de los próximos años en España. El fenómeno será visible desde la Península Ibérica y el Sol quedará completamente oculto durante unos instantes al final de la tarde. Precisamente por la expectación que va a generar, conviene recordar una norma básica: ni se te ocurra mirar directamente sin protección adecuada.

Mirar el eclipse sin gafas homologadas puede provocar una lesión en la retina en muy poco tiempo. Lo más peligroso es que no duele en el momento, porque la retina no avisa como lo hace la piel cuando se quema. Una persona puede mirar unos segundos, apartar la vista pensando que no ha pasado nada y notar los síntomas horas después.

Esa lesión se conoce como retinopatía solar. Puede causar visión borrosa, manchas oscuras en el centro de la imagen, dificultad para leer, distorsión de las líneas o pérdida de visión central. En algunos casos mejora con el tiempo, pero también puede dejar daños permanentes. La Academia Americana de Oftalmología advierte de que mirar al Sol sin la protección adecuada, incluso durante poco tiempo, puede dañar la retina de forma irreversible.

Gafas de sol normales: no, gracias

Las gafas de sol normales no valen. Da igual que sean oscuras, caras, polarizadas o de buena marca. Tampoco sirven radiografías, cristales ahumados, CDs, negativos fotográficos, filtros caseros ni mirar a través del móvil. NASA recuerda que las gafas de eclipse son miles de veces más oscuras que unas gafas de sol convencionales y que deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2.

Las gafas homologadas para ver el eclipse son las llamadas gafas de eclipse o visores solares que indiquen claramente el cumplimiento de la norma ISO 12312-2. Deben comprarse en establecimientos o vendedores fiables y estar en buen estado: sin rayaduras, sin dobleces, sin agujeros, sin filtros despegados y sin daños visibles. Si están deterioradas, no deben utilizarse.

Ojo con las cámaras, prismáticos y telescopios porque no valen sin no están adaptados

También hay que tener especial cuidado con cámaras, prismáticos y telescopios. No basta con ponerse unas gafas de eclipse y mirar a través de ellos. Estos aparatos concentran la luz solar y pueden quemar el filtro o provocar una lesión grave si no llevan filtros solares específicos colocados correctamente en la parte delantera del objetivo. NASA insiste en que para observar el Sol con instrumentos ópticos hacen falta filtros solares adecuados para ese uso.

Durante el eclipse de agosto, la protección será necesaria en todas las fases parciales: antes y después de la totalidad. Solo en los lugares donde el eclipse sea total se podrá mirar sin gafas durante el brevísimo momento en el que el Sol quede completamente cubierto. En cuanto reaparezca el primer brillo solar, habrá que volver a colocarse las gafas inmediatamente.

Así se ve un eclipse solar total desde la nave Orión

Sara Fernández

Gafas homologadas: fíjate en esto

La idea más sencilla es esta: gafas de sol, no; gafas de eclipse homologadas ISO 12312-2, sí. El eclipse de agosto será espectacular, pero mirar unos segundos sin protección puede salir muy caro para la vista. Deben estar en buen estado: sin rayaduras, sin dobleces, sin agujeros y sin filtros despegados. Si están dañadas, mejor no usarlas.

También hay que tener cuidado con cámaras, prismáticos y telescopios. No basta con ponerse las gafas de eclipse y mirar a través de ellos: esos aparatos concentran la luz solar y pueden causar lesiones graves si no llevan filtros solares específicos colocados en la parte delantera del objetivo.

La regla para contarlo de forma sencilla es esta: para mirar el eclipse, gafas de sol no; gafas de eclipse homologadas, sí. Y durante las fases parciales, siempre con protección. Solo en la totalidad exacta de un eclipse total puede mirarse sin gafas durante unos segundos, y hay que volver a ponérselas en cuanto reaparece el primer brillo del Sol.

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