Alerta en Tenerife por la aparición del caracol africano, una especie invasora con efectos devastadores en el ecosistema

Ante el avistamiento de este caracol, se advierte a la población que bajo ningún concepto deben tocarlo y que deben comunicar de inmediato su presencia a través del teléfono

Especie peligrosa de caracol detectada en Canarias

Especie peligrosa de caracol detectada en Canarias / National Geographic

P. O.

La Red de Detección e Intervención de Especies Exóticas Invasoras en Canarias (REDEXOS), bajo la supervisión del Gobierno de Canarias, ha emitido una inquietante alerta sobre la detección de una especie altamente peligrosa en Tenerife. Se trata del caracol gigante africano (lissachatina fulica), cuya presencia se registra por primera vez en el archipiélago canario.

Las autoridades sanitarias han enfatizado la gravedad de este descubrimiento, ya que este caracol representa una amenaza significativa para la salud humana, al ser portador de un tipo de meningitis. Además, su presencia puede tener consecuencias devastadoras para la agricultura y los ecosistemas locales que intenta colonizar, en particular afectando cultivos de plátano y tomate, así como poniendo en riesgo las plantas silvestres autóctonas.

¿Cómo se produce el contagio?

El contagio puede ocurrir por el contacto con secreciones mucosas, la ingestión de alimentos contaminados con las heces y mucosidad de los caracoles intermediarios, o incluso por la ingesta directa de estos animales.

El caracol gigante africano presenta una concha con vetas marrones o amarillentas, siendo más clara hacia el extremo. Alcanza tamaños de hasta 30 centímetros, aunque normalmente suelen ser más pequeños, con un tamaño medio de alrededor de 20 centímetros de longitud y hasta 12 de diámetro. Posee dos pares de tentáculos en la cabeza, con ojos en sus puntas, así como tentáculos inferiores que cumplen funciones táctiles.

Las autoridades hacen un llamado a la colaboración ciudadana para una rápida detección y control, con el objetivo de garantizar la seguridad de la salud y el bienestar de la población en general, así como proteger la biodiversidad y el equilibrio ecológico.

Cabe mencionar que Estados Unidos, Japón, Islas del Pacífico, Australia y el Sureste Asiático también han enfrentado alertas similares por la presencia de esta especie invasora. En Canarias, aunque se registró hace algunos años la captura de otro ejemplar y su presencia en algunos puntos de Andalucía, es necesario tomar medidas efectivas para evitar su propagación y minimizar los riesgos que representa para el ecosistema y la economía local.