Sandías, nectarinas, melones, ciruelas… El verano es la época en la que mayor variedad de frutas se pueden encontrar en el mercado para salir de la rutina alimentaria. Aún así, hay frutas que están disponibles todo el año por su atemporalidad, como la manzana, la naranja o el plátano.

Este último, el plátano, gracias a su permanencia anual en las fruterías se convierte en una fuente de nutrientes perfecta para añadir a la dieta, siendo el de Canarias el más famoso.

¿Qué aporta el plátano?

Aunque es principalmente conocido por su alto componente en potasio, lo cierto es que también es una fuente rica en otros dos minerales, magnesio y fósforo, tal y como indica Ana Molina Jiménez, licenciada en Farmacia y dietista y nutricionista en AM Nutrición Integral.

Además de estos minerales, la nutricionista también destaca en el plátano la presencia de ácido fólico, vitamina C y vitamina B6 y, dependiendo del grado de maduración, unos niveles de fibra y azúcar u otros.

Respecto a si existe algún límite o cantidad específica para el consumo de plátano, la especialista apela al sentido común y la estacionalidad de las frutas. Para ella, lo ideal es “ir variando de fruta para conseguir nutrientes distintos”, señala.

Los beneficios

  • El deporte
  • El tránsito intestinal
  • Para toda la población