Opinión | Siete días y un deseo
¡Chao, agosto!

Se va agosto.
Agosto se despide. Nos dice adiós, aunque algunas personas de renombre optarían por escribir "Chao, agosto". ¿Me entienden, verdad? Bueno, no nos metamos en charcos, que luego salimos embarrados y hay que limpiarse bien las botas para dar la bienvenida a septiembre, uno de los meses que más me gustan. "¿Y eso, por qué?", pensarán ustedes. Y la respuesta es inevitable: aunque tenga ya algunas canas, siguen acudiendo a mi memoria los recuerdos del fin de las labores agrícolas, cuando las eras se barrían y, si había llovido, empezaban a brotar unas flores moradas que me apasionaban. No recuerdo su nombre porque para estas cosas y muchísimas más soy un desastre. Pero queda dicho.
Reconozcamos que agosto ha sido muy duro: el calor, la llegada de inmigrantes a Ceuta, la gestión del Gobierno central y, todo hay que decirlo, la reacción de quienes solo ven fantasmas y olvidan que todas las personas, sí, todas las personas, tienen derechos. Que no lo digo yo. Lo dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada en 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Por eso, no está mal que ustedes y yo refresquemos la memoria con algunos derechos y libertades. Por ejemplo, con el artículo 1, que dice: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros".
Y el artículo 2 es la bomba. Sigan leyendo, por favor: "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición".
Imagino que ahora descargarán contra mí rayos y centellas. No importa. Métanse con la ONU y con quienes aprobaron esos artículos y los 28 restantes. Y, antes de hablar o de criticar, lean la Declaración y no esperen al 10 de diciembre, cuando se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos. Una fecha que, para los universitarios salmantinos, y especialmente para quienes hemos crecido en la Facultad de Ciencias Sociales, trae grandes recuerdos. Es la fiesta de la citada Facultad, de la que fui decano durante ocho años y medio. Y cuando llegaba ese día, me sentía muy orgulloso: es el único centro de la Universidad de Salamanca cuya festividad no está presidida por un santo.
Lo dicho, agosto dice adiós ("Chao", si prefieren) y yo, desde aquí, agradezco a la asociación cultural La Mayuela, de Bermillo de Sayago, que nos haya abierto sus puertas para compartir la exposición "El aula en la calle y la calle en el aula: la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a través de imágenes de la vida cotidiana". Su implicación y colaboración han sido sobresalientes. También lo ha sido su empeño por conseguir que Bermillo tenga un agosto repleto de actividades culturales. Que sepan que sigue en pie mi ofrecimiento para desarrollar charlas y talleres durante los meses de invierno, que son durillos en estos pueblos de la España vaciada.
En fin, aunque agosto se esfume, recuerden que la vida sigue. Y lo más importante es no perder la capacidad de asombro ante las pequeñas cosas que permanecen en la memoria.
¡Chao, agosto! Nosotros seguimos adelante.
Suscríbete para seguir leyendo
- Nueve meses de cárcel por desvío de fondos de un club de cazadores de la comarca de Benavente
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el completo juego de cubiertos de acero inoxidable más barato del mercado: alta calidad
- El pueblo más bonito de Castilla y León está a tan solo una hora y media de Zamora y su paisaje es totalmente diferente: 'Cuando paseas por sus calles, entiendes el por qué
- Un trabajador interino de Zamora recibirá 10.000 euros de la Junta por 'abuso de la temporalidad': la sentencia se envía a la Inspección de Trabajo
- Una treintena de propuestas integran las Fiestas de Septiembre de Zamora, que se alargan hasta octubre
- Apenas se veía, era todo selva': la ardua tarea para reconvertir en una ruta de senderismo los bancales abandonados de un pueblo de Zamora
- Un incendio en Pereruela moviliza hasta catorce medios esta madrugada: el fuego sigue activo
- Paga 65 euros de tasa de basura y denuncia que en su pueblo de Zamora es “imposible reciclar correctamente”
