Opinión
El pisito
Ya a mediados del siglo pasado había problemas para acceder a una vivienda. En la película "El pisito" de Marco Ferreri, la pareja de novios Rodolfo y Petrita -interpretados por José Luis López Vázquez y Mary Carrillo- llevaba doce años de relaciones y no encontraba vivienda para poder casarse.

El pisito
Ya a mediados del siglo pasado había problemas para acceder a una vivienda. En la película "El pisito" de Marco Ferreri, la pareja de novios Rodolfo y Petrita -interpretados por José Luis López Vázquez y Mary Carrillo- llevaba doce años de relaciones y no encontraba vivienda para poder casarse.
Nada que no les suceda ahora a los jóvenes, que no encuentran piso asequible a sus ingresos ni para ir a estudiar fuera de la casa familiar primero, ni para independizarse cuando tienen trabajo, ni para vivir juntos solteros, casados o mediopensionistas de pareja de hecho o de matrimonio gay o LGTBIQ+, que de todo hay en la viña del señor, según un tal Isaías de la Biblia.
Nada que ver evidentemente con la situación de algunas parejas como la de la presidenta de Madrid, la Sra. Ayuso, que con su novio de toda la vida pública y ella misma disponen que se sepa de un pisito de cerca de 200 metros cuadrados en un céntrico barrio de la ciudad madrileña. O algo así.
Rodolfo y Petrita de la película de "El pisito" no encontraban una casa donde vivir decentemente casados por razones similares a las de ahora, pese a que haya pasado más de dos tercios de siglo desde que se estrenó en los cines. La razón no era la escasez de viviendas, porque precisamente se iniciaba en estas fechas el boom del desarrollismo impulsado por el régimen franquista entre 1.959 (cuando se estrenó la película) y los años 70, que incluía la construcción de viviendas en las ciudades a donde emigraba la población rural.
Nada que no suceda en la actualidad, cuando continúa el éxodo rural pese al vaciamiento de pueblos y provincias enteras como la nuestra, Zamora, en la que sin embargo hay 40.404 viviendas vacías del todo o abiertas como segunda residencia de veraneo en agosto, de un total de 155.610 censadas.
Nada que ver evidentemente con las razones de la falta de vivienda en el Madrid de la Sra. Ayuso, donde la transformación de viviendas en pisitos turísticos en amplias zonas del centro de la ciudad, la ha vaciado de hogares de vecindad para llenarla de guiris temporales y más rentables.
Descartada la escasez de pisitos para Rodolfo y Petrita, en la película la razón principal para no poder acceder a un hogar decentemente casados porque "el casado casa quiere", era el elevado precio de la vivienda. Algo que desmiente la leyenda blanqueada del franquismo por las nuevas generaciones y voxeros, que proclaman que con Franco vivíamos mejor y todo el mundo tenía casa... menos Petrita y Rodolfo. ¡Gracias al cine crítico de autor como testigo de un pasado que no fue mejor!
El elevado coste no debería ser determinante en la falta de viviendas para jóvenes en Zamora, porque según las estadísticas esta provincia es de las que tienen los pisos y casas más baratos, sobre todo en los pueblos. Además, aunque haya muchas casas vacías por un lado, también hay pueblos y campos vaciados de gentes que vaciaron a su vez las casas de sus padres; es decir, hay falta de demanda sobre todo por falta de jóvenes solitarios o emparejados que han tenido que emigrar. Pese a que haya más casas vacías que demandantes de pisos, encontrar vivienda en la zona rural de Zamora es tan difícil que hasta la Diputación ha tenido que pedir al Obispo las casas de los curas para ponerlas en alquiler a los inmigrantes, que están llenando pueblos y abriendo pequeños negocios de servicios sin prioridad nacional.
Nada que ver con la comunidad madrileña de la Sra. Ayuso, donde han recalado por emigración los jóvenes zamoranos, con casas vacías heredadas de sus padres y abuelos en el pueblo, que no encuentran pisito en "la ciudad no es para mí" (se me ha colado otra película de antaño) porque hay mucha demanda y por ello suben los precios, además de los guiris.
Un paréntesis: al final la oferta y la demanda tan cacareadas por el librecapitalismo como reguladoras naturales de los mercados no explican nada porque se da la paradoja de que en Zamora hay poca demanda y no hay viviendas; y en Madrid hay mucha demanda y tampoco. Otro paréntesis con interrogación retórica: ¿tal vez los derechos sociales no deberían estar sujetos al albur del mercado?
Volviendo al problema de la vivienda de Petrita y Rodolfo, resulta que la casera del novio era Doña Martina, una mujer bastante mayor. Y debido a eso, encuentran una solución a su necesidad de casarse con casa propia: Rodolfo se casa con la casera y sólo tiene que esperar a que fallezca de muerte natural para heredar el pisito. No contaban con la salud de hierro de Doña Martina, y el tiempo va pasando... (y no continúo con el spoiler o destripamiento en español -¡hasta dónde vamos a llegar con el lenguaje!- para no desvelar el final de una película donde no ganan los buenos porque no los hay).
No parecen haber cambiado mucho las cosas, cuando en la provincia zamorana se impone la soledad deseada o no deseada, y de los 76.035 hogares habitados, hay 27.361 en los que vive un solo individuo, que suele ser individua porque las mujeres tienen mayor esperanza de vida como Doña Martina. El problema de la vivienda se agrava porque además de viviendas vacías hay muchas viviendas a punto de vaciarse porque sólo vive una persona con un pie en la residencia de mayores, si la hubiera.
Sigue siendo un misterio el porqué de la falta de vivienda en Zamora, donde se pierde población, hay pocos jóvenes demandando vivienda, hay muchas casas vacías y muchas a punto de vaciarse, y no parece que vayan a cambiar las cosas en el futuro inmediato a medio plazo, ni si quiera con los planes del gobierno para repoblarnos con miles de militares de Monte la Reina.
Pero aún hay un misterio que supera el de la falta de vivienda en Zamora, que es el de la Comunidad de Madrid de la Sra. Ayuso: ¿para qué se ha comprado la comunidad madrileña un ático de lujo de más de 6 millones de euros en pleno centro de la capital de España?
El futuro de las casas vacías y no alquiladas a precio razonable en Zamora y otros lugares de la España vaciada apunta a que se arroñen y arruinen a sus propietarios, a dedicarlas a la producción de energía o macrogranjas, o en el mejor de los casos a turismo rural en paisajes emblemáticos. Pero este último fin parece ya saturado con los poblados de Iberdrola -Iberduero de cuando la peli de "El pisito"- que nadie quiere rehabilitar. Puede haber otras opciones más optimistas porque el futuro no está escrito.
Lo que sí está decidido es el futuro del ático de la comunidad madrileña de la Sra. Ayuso: está destinado a la venta como antes lo estuvo a la compra, para apagar incendios. Para apagar los incendios que la decisión de comprarlo había provocado, políticamente hablando.
Otro paréntesis importante: leo y oigo con estupor que en Ceuta cobran a los "invasores" inmigrantes hasta 500 euros por el alquiler de un trastero.
Otro menos importante: la Sra. Ayuso se muda del ático del novio a un piso de alquiler. ¡Ella sí ha encontrado pisito! No nos sorprende.
Y el final: efectivamente quería hablar del ático de la Comunidad de la Sra. Ayuso. Pero como es un ático de cine, me he acordado de el pisito que los jóvenes no pueden pagar ni en la Zamora despoblada ni en la pobladísima capital de Madrid.
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