Opinión | ZAMOREANDO
La manía del móvil
OPINIÓN | Caminar ha dejado de ser un acto mecánico para convertirse en una extensión de nuestra vida digital

Un menor, con su teléfono móvil. / Alba Vigaray
El uso del teléfono móvil debiera estar restringido a espacios cerrados. En la calle comienza a ser un riesgo que se traduce en tropezones y encontronazos. Además, usar el móvil en la calle altera la percepción espacial del cerebro, creando "peatones tecnológicos". Esta desconexión no solo causa caídas y tropiezos, sino que ha provocado un repunte de atropellos en ciudades como Zamora y el resto de España, lo que ha llevado a la Dirección General de Tráfico a sancionar estas distracciones,
Caminar ha dejado de ser un acto mecánico para convertirse en una extensión de nuestra vida digital. La calle, concebida históricamente como un espacio de socialización y observación, ha sido fagocitada por las pantallas. El transeúnte actual no habita la acera; habita una realidad paralela que le roba el sentido más primitivo de la supervivencia: la atención periférica. Según cuentan los expertos, cuando los ojos se fijan en la pantalla de un teléfono, el cerebro activa un mecanismo conocido como atención dividida. En la calle, esto se traduce en una "visión túnel" que reduce drásticamente el campo visual periférico. Un peatón ensimismado en un chat de WhatsApp pierde la capacidad de procesar entre el 40% y el 50% de la información de su entorno. Si a esto le sumamos el uso de auriculares, el individuo se convierte en un "sordo funcional", incapaz de percibir el sonido del motor de un vehículo, el timbre de un ciclista o el frenazo de un patinete eléctrico.
Tendemos a asociar el peligro del móvil al volante, olvidando que la física es implacable con el peatón. Un vehículo que circula a una velocidad moderada de 30 km/h recorre unos 8,3 metros en un solo segundo. En el entorno urbano, donde la mayoría de los atropellos se producen en pasos de peatones, mirar el móvil durante solo 3 o 4 segundos se traduce en caminar más de 30 metros completamente "a ciegas" respecto al tráfico. Cruzar la calzada en estas condiciones equivale a jugar a la ruleta rusa con la propia vida. A pesar de los riesgos, el móvil se impone cada día más en la vía pública.
La tecnología fue diseñada para conectarnos con el mundo, pero en el asfalto, un uso irreflexivo nos desconecta por completo de la realidad, convirtiendo la acera en un territorio hostil donde la única solución pasa por recuperar la "atención plena" en cada uno de nuestros pasos. n
Suscríbete para seguir leyendo
- El Carné 60 CyL ofrece ventajas en más de 800 establecimientos
- Once investigados por una estafa de 44.000 euros en Zamora: ya hay un detenido de 19 años
- Hallan muerto a un bebé en un domicilio en Toro
- ¿Se va a ver el eclipse desde mi pueblo de Zamora?
- Los siete lugares idóneos para ver el eclipse solar sin salir de Zamora capital
- Fariza solicita 'amparo' a la Junta por el 'abandono absoluto' del Arroyo del Pisón, una de las 'líneas de defensa' de Sayago
- Ricobayo, el pueblo zamorano marcado por un puente romano, una barca histórica y la construcción de su gran embalse
- Autobuses gratuitos conectarán la Plaza de Alemania con los mejores puntos de observación del eclipse en Zamora
