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Opinión

Por un San Pedro equilibrado entre la calle y la ambición

Es probable que haya opciones atractivas de artistas consolidados sin hipotecar la salud financiera de la ciudad, lo que daría un impulso definitivo al modelo de fiestas diseñado por David Gago

Zamora vibra con la II Batalla de Charangas de San Pedro 2026

Zamora vibra con la II Batalla de Charangas de San Pedro 2026 / Alba Prieto

Zamora cierra mañana diez días de jarana en la calle. Esa ha sido la propuesta de David Gago desde que tomó las riendas de la Concejalía de Promoción Económica: unas Ferias y Fiestas de San Pedro low cost, pero de marcado carácter popular. Decoraciones con paraguas, adornos de papel y piezas de ganchillo sustituyen a los arcos de luz. Decenas de conciertos gratuitos de bandas zamoranas animan las veladas en lugar de los habituales espectáculos de pago de grandes artistas. Charangas, folclore, gigantes y gigantillas, escuelas de baile y peñas toman la ciudad para contribuir a mantener arriba el ambiente hasta que los fuegos artificiales pongan fin a las celebraciones. Y todo ello, sin asumir desembolsos inverosímiles. Todo un acierto, que redondearía ese punto de ambición de ciudad grande.

Las cuentas del Ayuntamiento de Zamora están saneadas desde que Francisco Guarido fijó todo su empeño en eliminar la deuda tras su entrada en 2015 en el despacho de la Alcaldía. Y es cierto que eso no sería razón suficiente para justificar un desembolso de 300.000 euros de caché por dos horas de concierto de un artista consolidado, como ha revelado David Gago sobre los emolumentos de Dani Fernández. Pero una capital de provincia como la nuestra tampoco debería renunciar a posicionar sus fiestas en la picota a través de la música. Es probable que haya opciones igualmente atractivas sin necesidad de hipotecar la salud financiara del municipio, lo que daría un impulso definitivo a este modelo diseñado por el edil socialista.

San Pedro no se entendería sin sus ferias, que llegaron mucho antes que las fiestas. Cada año, desde hace más de cincuenta, las Tres Cruces son punto de encuentro de agricultores de nuestros pueblos que confían en los zamoranos para colocar toda su producción de ajos. Así lo hacen también los alfareros y ceramistas del sur del territorio que se instalan durante cuatro días bajo la estatua de Viriato para dar salida a sus creaciones. Porque las Ferias y Fiestas de San Pedro son de la capital, pero en esencia representan a toda una provincia cuya idiosincrasia está marcada por la íntima ligazón entre lo rural y lo urbano, escenarios que se respetan, se apoyan y se dan la mano.

Consciente de esta raíz de tallo firme, el Ayuntamiento de Zamora ha apostado por reforzar las ferias existentes y crear otras nuevas que, con el tiempo, lleguen a cosechar tamaña importancia. En una tierra de vitivinicultura y artesanía licorera, tenía sentido crear una Feria del Vermú como la que repitió por tercer año consecutivo frente al Parador de los Condes de Alba y Aliste, como también era preceptivo apostar por una Feria de Día que permitiera a cualquier bar de la provincia trabajar durante una semana en pleno centro de la capital. En este impulso, convendría que la administración municipal explorase la recuperación de la Feria de Ganado que servía como escaparate y mercado para un sector primario siempre con necesidades de apoyo.

Popular es el adjetivo que mejor viste a las nuevas Ferias y Fiestas de San Pedro, que el pasado año batieron récords de participación y que, en esta ocasión, merced a caprichos del calendario, han contado con un fin de semana extra para seguir atrayendo personas a pie de calle. Un modelo propio que se tornaría en redondo con un pequeño salto hacia adelante.

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