Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

Hoy las ingles se podrían tornar en nalgas

"Las ingles. Su importancia geográfica. ¿Son verdad las ingles? Las ingles en la antigüedad. Las ingles y la cabeza: relación si la hubiera. Como hay que tocar las ingles. Las ingles descabaladas: su porqué. Las ingles en Andalucia. Y el clavel. ¿Satisface hoy día una ingle? Teoría General del Estado y las ingles"

Don Roberto (Paco Hernández), maestro del pueblo en la película "Amanece que no es poco", de José Luis Cuerda

Don Roberto (Paco Hernández), maestro del pueblo en la película "Amanece que no es poco", de José Luis Cuerda

Don Roberto es el maestro de escuela de un recóndito pueblo de La Mancha. Enseña a los niños, a ritmo de Gospel, las materias que considera deben conocer, y estos le responden al grito de ¡Aleluya! Hasta que un día aparecen de súbito, en la clase, unos supuestos invasores del pueblo. Los invasores, representados por una pareja de paisanos con boina calada hasta media frente, portan sendas escopetas de caza, y le exigen que ponga a sus alumnos un examen para comprobar su nivel de conocimientos.

Don Roberto, considera que tal exigencia es señal inequívoca de la falta de libertad, y se dispone a dictar a los niños una serie de disparatadas preguntas sobre "las ingles":

"Tomad nota" : "Las ingles. Su importancia geográfica. ¿Son verdad las ingles? Las ingles en la antigüedad. Las ingles y la cabeza: relación si la hubiera. Como hay que tocar las ingles. Las ingles descabaladas: su porqué. Las ingles en Andalucia. Y el clavel. ¿Satisface hoy día una ingle? Teoría General del Estado y las ingles" Don Roberto hizo un completo alegato sobre la dignidad. Una manera de ridiculizar la presencia de los invasores del pueblo.

Es parte del humor que nos dejó como herencia del surrealismo español José Luis Cuerda, que unido a la genial interpretación de nuestro paisano Paco Hernández - excelente actor de teatro y extraordinario actor de doblaje de grandes actores Hollywoodenses – forman la columna vertebral de "Amanece que no es poco" (1989)

Se trata de una película coral, de culto, que reúne todos los años a muchos "Amanecistas" que rememoran cada una de las escenas. Recuerdo que, en julio de 2009, con motivo de su veinte aniversario, se hizo una proyección de la peli en la Academia de Cine con una respuesta impresionante de seguidores. Algunos aún conservan la camiseta conmemorativa con la que se les obsequió en el evento.

"Lo mismo da que se te riegue o se te abone. Te da por no brotar y no brotas" le dice un agricultor a un hombre que crece en una huerta a modo de lechuga.

Se trata de un pueblo donde se celebran elecciones generales, en el que se encuentran representados todos los estamentos de la sociedad española de entonces. Así se elige al alcalde: "Todos somos contingentes. Pero tú eres necesario" le dicen siempre, al ser elegido. Se elige a los representantes del orden público, que siempre recae en la Guardia Civil. Es elegida la puta, a la que suele presentarse siempre la misma voluntaria. "Oye, hace mucho que no me acuesto con tu padre, con lo putero que es" le dice a un paisano. "Es que se está muriendo" le responde. "¡Ah! pues será de eso", remata la meretriz. También hay cuatro plazas para el puesto de adulteras. Incluso hay un cargo de homosexual que recae, como de costumbre, en Don Cornelio. No falta el aspirante a intelectual, a médico y a maestro. A esta última plaza solo se presenta don Roberto.

Un argumento delirante que permite ver como los Coros del Ejercito Soviético ayudan al señor cura a decir misa. Y a la Guardia Civil llevar a los hombres amablemente al bar para que puedan emborracharse. Y a ese otro personaje que, tras hacer el amor con la mujer del médico, ésta da a luz mellizos a los diez minutos de haber consumado el acto.

Qué lástima que no exista ahora otro José Luis Cuerda y otro Paco Hernández que pudieran recrear la España actual, mirándola a través de un prisma de humor tan absurdo como surrealista- A través de un pueblo de paletos que siente devoción por Faulkner, y donde los cotilleos se reducen a discutir sobre la obra de Dostoievsky. Que falta nos hace ridiculizar nuestro presente con una película que relaje algo la tensión a la que nos tiene sometidos la clase política.

Los españoles en general nos sentimos tan invadidos como los habitantes de aquel pueblo manchego

Una película en la que no podría faltar la figura del maestro. Y donde "las ingles" se podrían tornar en "nalgas", caso de encargárselo a Fernando Arrabal, creador del movimiento "Pánico", por ser justo lo más opuesto al surrealismo de Cuerda. Y es que no hay más que recordar lo que el melillense Arrabal le dijo a aquella periodista, cuando le hacía una entrevista para la televisión en Valladolid, a propósito de sus nalgas. Fue en uno de esos momentos en los que el laureado escritor decidió abandonar París para para darse un garbeo por España. Lo de suplir a Paco Hernández sería labor más difícil.

Falta hace que alguien le dé un repaso al mapa de los personajes que se mueven ahora en nuestro entorno. Porque los españoles en general nos sentimos tan invadidos como los habitantes de aquel pueblo manchego. Un repaso libre de prejuicios y con la mente abierta para relajar el ánimo. Un repaso cáustico, que contaría con múltiples referencias para poder parar un tren, incluido alguno de alta velocidad de esos que pasan de largo por Zamora. En definitiva, satisfacer la necesidad de poder reírnos juntos de nosotros mismos.

Esa inyección de humor, nos vendría a todos bien, aunque, quizás de manera especial a aquellos chicos que aún no han pagado a Venus el primer tributo y a aquellas chicas que todavía no se han decidido a leer a Colette y a Simone de Beauvoir.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents