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Opinión

Golpes que dejaron los pueblos de Zamora "tiraos" como una colilla

OPINIÓN | Pero la luz sólo ha servido para seguir alumbrando al monarca de entonces dejando en el aire la sombra de la sospecha

Antonio Tejero, pistola en mano en el Congreso durante el 23F.

Antonio Tejero, pistola en mano en el Congreso durante el 23F.

Leo en este diario al que se asoma la vida de nuestros pueblos -más acá de lo acontecido en los titulares de las poderosas metrópolis- que un día sí y otro también sufren cortes de luz durante todo el año. Cuando no es en verano por la afluencia de visitantes a las fiestas con sus verbenas -que a veces se suspenden como la de Panorama en Rabanales por fallo en el suministro eléctrico- es en invierno por temporales como los de las recientes borrascas del mes de febrero loco.

Este febrero en el que se iba a hacer la luz con la desclasificación de los papeles secretos del golpe de Estado que un día 23 del mes loco de hace 45 años intentó apagar la chispa recién prendida de la democracia. Pero la luz sólo ha servido para seguir alumbrando al monarca de entonces dejando en el aire la sombra de la sospecha, de la misma manera que en los pueblos de Zamora seguimos sin saber por qué no ha prendido la luz de calidad y sin cortes, aunque también lo vamos sospechando.

Con la escasa luz de las palabras arrojadas por la desclasificación de los papeles del golpe del 23F, vamos a intentar explicar esos golpes o tortazos recibidos por esta provincia para que aquí sigamos a dos velas, con el apagón demográfico.

1. "Me lo han dejao tirao como una colilla". Tal y como dijo la mujer del teniente coronel de la Guardia Civil protagonista del golpe, a los pueblos de Zamora nos dejaron "tiraos".

El año del 23F yo vivía en Porto y no había luz en las calles. Y vale que yo tengo ya una pila (no eléctrica ¡vivo en Zamora!) de años. Pero estoy hablando de mi primer destino como maestra en el año 1.981, y no era justificable que un siglo y dos años después de que un tal Edison inventara la bombilla anduviéramos por las calles con linternas. En las casas sí había luz, pero con tan escasa potencia que si no querías pasar frío tenías que encender la estufa de leña.

El caso es que electricidad había para dar y tomar porque toda la Alta Sanabria era productora, con su territorio invadido de embalses, presas de tecnología punta, torres de alta tensión para trasladarla lejos, y poblados abandonados donde habían vivido los ingenieros y técnicos que habían conseguido hacer de ríos y fuentes el milagro eléctrico para otras zonas.

Mientras tanto o tan poco, en la Alta Sanabria que en el año del golpe no tenía el servicio básico de alumbrado público, los vecinos decían con Rosalía de Castro y hablando en portexo parecido al gallego: "Adiós ríos, adiós fontes, adiós regatos pequenos; adiós vista dos meus ollos, non sei cando nos veremos". Una poesía que en el siglo XIX despedía a los gallegos y españoles que ya entonces emigraban a Argentina, Cuba, Venezuela... Esos países de donde proceden muchos inmigrantes que vuelven hoy a los pueblos vaciados.

Había llegado a Zamora el milagro económico de España con la producción de electricidad. Pero nos dejaron "tiraos" como una colilla que acaba apagándose, porque no basta con crecer económicamente sino que hay que repartir.

2. "Quieto to el mundo, ¡al suelo!" Fue lo que dijo Tejero cuando entró en el Parlamento, y todos los diputados obedecieron menos el presidente Suárez, el general Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo que aún no había "tirao" su eterna colilla comunista (o tal vez sí cuando aceptó al Borbón, como ya le llamaban los golpistas).

Como los tres citados, los pueblos de Zamora no se han escondido bajo el escaño sino que se han mantenido en pie. En Sanabria y Carballeda han empezado a recoger firmas contra los continuos cortes de luz, para denunciar y exigir que una necesidad tan básica y tan abundante en la zona como la electricidad sea continua y no alterna (con perdón de la física por la metáfora metafísica).

3. "El primer tiro al aire y el segundo a dar", dicen que fue una orden cuando entraron los golpistas a tomar las instalaciones de radio televisión. Y en Zamora ha pasado lo mismo cuando se van desclasificando los papeles o papeletas reservadas a la despoblación. Tras la toma de los pueblos por las presas hidroeléctricas como el congreso, el siguiente tiro ha sido al aire para seguir produciendo energía con molinos de viento. Y ahora tiran a dar con el biogás y biometano.

4. "¡Se sienten, coño!" Han tenido que decir como Tejero cuando están viendo que además de ponerse "en Pie" (gracias), cada vez son más los vecinos de los pueblos que protestan no sólo por la luz, sino por la falta de servicios de todo tipo. Había llegado el progreso tecnológico a Porto, pero continuaba la despoblación da "miña terra portexa" porque no había llegado la luz a las calles, ni el transporte público, ni el médico que vivía en el poblado de la central y atendía a varios pueblos como el cura (con el agravante de que si no había misa no había vermú en el bar). Y no sólo en Sanabria sino en toda la provincia. Los pueblos afectados por los embalses están pidiendo que la energía que se extrae de su tierra, revierta en servicios y vida para su gente. Aquí ya no se sienta nadie ¡coño! Salimos a la calle como salieron los diputados libres desde el parlamento. El golpe ha fracasado.

5. "El fallo fue dejar al Borbón libre" dicen en los papeles desclafisicados que valoraban los golpistas cuando fracasó el golpe. Y aquí tenemos la gran pregunta que ni los papeles del golpe ni los de nuestros tortazos zamoranos acaban de aclarar: ¿Quién estaba detrás del golpe de Estado a la democracia? ¿y de los golpes de despoblación a Zamora?

Tal vez sea lo más difícil de resolver, pero se puede intentar hacer algo de lumbre.

¿Cómo es posible que Zamora y Sanabria se hayan movilizado por la supresión de dos paradas del Ave y no lo hayan hecho por los continuos cortes de luz después de más de siglo y medio de que se inventaran las bombillas? Tal vez porque de las paradas podemos echar la culpa al partido que gobierna en el Estado.

¿Y es más importante ir en Ave al médico en Zamora o Madrid, que abrir el consultorio en todos los pueblos, a ser posible con calefacción en invierno? Tal vez porque no se quiere echar la culpa al gobierno responsable de la Comunidad.

¿Por qué los cortes de luz no sacan a los pueblos a la calle, cuando incide en el desarrollo más que una parada de tren? (Que es necesaria no una ni dos, sino una red de comunicación ferroviaria que nos una para luchar juntos).

¿Acaso es más importante un tren veloz para ver las luces del Vigo gallego que la bombilla nuestra de cada día, dánosla hoy como el pan?

Al final y como conclusión pendiente de más desclasificaciones:

Del golpe de Estado no sabremos quienes fueron culpables porque acaba de morir Tejero, que era la colilla tirada de quienes fumaban puros en el sofá. Aunque del bendito fallo del golpe tal vez tuvo la culpa dejar al Borbón libre de defender sus intereses en un país democrático o donde vive ahora.

De la falta de luz en los pueblos tampoco sabemos si hay un solo responsable o son todos los que nos han dejado tiraos como una colilla. Aunque la culpa tal vez fue dejar a Iberduero y otras empresas de energía libres en lugar de controladas democráticamente.

Y una colilla, como un grano, no hace granero. Pero ayuda.

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