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Opinión | En voz Baja

Prometer miel no construye hogares

OPINIÓN | A cierre de 2025, el único dato evaluable es que habrá 138 viviendas públicas en la provincia

Solar ubicado en la calle Judería de Toro que ha sido elegido para la construcción de viviendas públicas.

Solar ubicado en la calle Judería de Toro que ha sido elegido para la construcción de viviendas públicas. / Cedida

Abeja reina, pero no hace miel. Le ocurre a la política industrial y de vivienda en Zamora. Son décadas. Bajo la gestión del presidente Mañueco, ambas siguen siendo especialmente débiles, pese al esfuerzo de nuestros productores.

En vivienda no hay dos cifras que cuadren. El parque público sigue sin aclarar cuántas unidades son estatales, autonómicas, locales o mixtas entre administraciones, ni si son de venta o de alquiler. En el ambigú estadístico de la Junta todo se mezcla: venta con o sin descuento; alquiler joven o social; protección oficial o pública; obras en marcha, entregadas o prometidas antes de elecciones. Actuaciones con la Diputación, en la capital, en algunos pueblos; con fondos propios, Next o Somacyl. "Rehabitare", pasados futuros o en tránsito. Depende de cómo lo cuenten. Una política confusa que impide medir su impacto real.

A cierre de 2025, el único dato evaluable es que habrá 138 viviendas públicas en la provincia. Un ritmo marginal para generar cambio estructural, porque la vivienda nunca ha sido prioridad política ni ha ocupado el centro de la estrategia territorial en Castilla y León, pese a su potencial transformador. Y así seguimos, congelando el futuro y la competitividad, lastrando los factores que frenan el crecimiento económico, la llegada de población y la capacidad de fijar jóvenes y trabajadores que hagan miel.

Si la vivienda fuera prioridad, el programa electoral diría algo relevante: construir más, cifras y plazos, en lugar de proponer un plan de emancipación juvenil que siga ampliando ayudas hasta los 40 en un mercado sin oferta pública (fórmula que encarece precios y transfiere rentas al propietario). O vincular los precios públicos a indicadores salariales locales, para hipotecas más cortas que no se conviertan en deuda vitalicia. Todo ello apoyado en un sistema de información obligatorio y público para no interpretar: un "Consorcio Autonómico de Vivienda" que genere parque publico real y garantice que cada euro público reduzca el esfuerzo de las familias.

Y eso exige poner vivienda accesible y planificada en el centro, no en el decorado. Sin colmenas no hay enjambre que crezca, ni futuro que fermente, por mucha miel que se exhiba en la feria. Decidimos si seguir con la gestión de la abeja reina o si comenzamos a hacer miel. Seguir sumando anuncios o componer hogares.

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