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Opinión

El IRPF de los jubilados

Recibo una carta que me quiere aclarar un tema del que yo no he pedido explicación a través de una misiva anterior. Dice así: "Un año más, tengo el placer —dice la ministra del ramo pertinente Elma Saiz Delgado— de dirigirme a usted para comunicarle la revalorización de su pensión".

Zamora. Personas mayores pensionistas

Zamora. Personas mayores pensionistas / Miguel Ángel Lorenzo / LZA

Recibo una carta que me quiere aclarar un tema del que yo no he pedido explicación a través de una misiva anterior. Dice así: "Un año más, tengo el placer —dice la ministra del ramo pertinente Elma Saiz Delgado— de dirigirme a usted para comunicarle la revalorización de su pensión".

Perdón, señora ministra, pero lo que le causará dicho placer no es precisamente el que me la revalorice después de más de cuarenta años cotizados por haber sido educado en la ley del esfuerzo, en ser hormiga y no cigarra. Lo que a usted le da placer, lo mismo que a la ministra de hacienda y a la de trabajo, es reducírmela sin miramientos haciéndome pagar el IRPF de nuevo por aquel sudor sobre el que ya pagué a lo largo de mi vida laboral.

En dicha carta, en el folio verde —será, digo yo, para concienciarme de algo de lo que ya estoy concienciado—, trata de convencerme para justificar ese quite; cuando en realidad me está pidiendo el voto encubierto. Porque este gobierno, por haber cotizado lo mío y lo de otros porque me sobraron años, quiere hacerme creer que me premia con la subida de la pensión, cuando en realidad está penalizando aquel esfuerzo que hice estrujándome de nuevo con el IRPF que me hace perder poder adquisitivo al duplicar este año al anterior; dinero que me serviría para pagar la calefacción, al menos de dos meses. Cómo no va a haber pobreza energética y otros males que acosan a muchos jubilados y a tantas familias.

Hace tres años por ahora, y por el mismo motivo, escribí en este mismo diario por el mismo tema. Desde entonces, cada vez que recibo tan cordial cartita, mi cabreo aumenta en la medida en que cada año me quitan más y más. No queda ahí la cosa. En el reverso del folio impreso en verde, que supongo mucha gente no leerá —como dije entonces, por aquello de que a mí con que me la suban unos euros me conformo—, en el apartado "si su pensión está sujeta a retención a cuenta del impuesto sobre la renta (IRPF)", en el tercer cuadrito, dice: "El porcentaje de retención a cuenta del IRPF se fija calculando lo que usted cobra durante todo el año. Así, si su pensión se aprobó en 2025, la retención se calculó sobre las mensualidades de pensión que usted cobraría en el año. En 2026, el cálculo se hace sobre el año completo. Por tanto, el porcentaje de retención puede incrementarse y, aunque su pensión suba, lo que cobra en 2026 (el importe líquido total) podría ser inferior a lo que cobraba en 2025".

Sus compañeras y compañeros, y usted claro, ¿cobran el suelo mínimo interprofesional, y, en consecuencia, cobran cada año menos con respecto a la cesta de la compra y el consumo de electricidad y gas? Ahora entiendo, por eso de la igualdad, que cuando dejan el ministerio les equiparen a los asalariados y jubilados y les paguen una indemnización del 80% de su sueldo durante dos años y sigan en la poltrona o les den un buen puesto bien remunerado para que puedan llegar a fin de mes. Como cualquier jubilado o familia mileurista.

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