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Opinión

El fin de una prometedora legislatura para Zamora

EDITORIAL | El Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco ha encontrado a uno de sus mejores aliados en la Diputación Provincial, aunque también en los ayuntamientos de la capital, Benavente y Toro

Isabel Blanco visita la nueva residencia de mayores de Zamora.

Isabel Blanco visita la nueva residencia de mayores de Zamora. / Víctor Garrido

Zamora coge impulso. El año 2026 promete ser el de la conclusión de proyectos estratégicos e infraestructuras clave que actuarán como cimientos de políticas para el reto demográfico. La ecuación es simple: sin servicios ni trabajo ni vivienda resulta imposible retener a los jóvenes e impensable atraer a nuevos pobladores. Por eso, el refuerzo de estos tres pilares básicos se antojaba necesario para sentar bases de futuro. La legislatura de la Junta de Castilla y León que toca a su fin, disueltas ya las Cortes desde este pasado lunes, ha supuesto un espaldarazo a estas políticas públicas de la mano de las principales instituciones locales. El Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco ha encontrado a uno de sus mejores aliados en la Diputación Provincial, aunque también en los ayuntamientos de Zamora, Benavente y Toro, para establecer un nuevo y más optimista escenario a razón de inversión.

Dos han sido los hitos que han marcado la legislatura autonómica para los intereses de Zamora. El primero de ellos fue la abrupta salida de Vox del Gobierno de la Junta en una maniobra orquestada por Santiago Abascal lejos de Castilla y León. Y el segundo, la cascada de reacciones que generó aquella decisión. El presidente Mañueco entregó a la zamorana Leticia García una Consejería de Industria, Comercio y Empleo con un grado de ejecución presupuestaria muy por debajo de la media, una mesa del diálogo social en punto muerto y un bloqueo sistemático de la ampliación de suelo industrial para la provincia. La nueva consejera le ha dado la vuelta. Además, convirtió a Isabel Blanco en vicepresidenta y le dio carta blanca para transformar este territorio en una referencia internacional de los servicios sociales desde sus atribuciones en Familia e Igualdad de Oportunidades.

Con este escenario, y la colaboración de los actores locales y provinciales, los dos últimos años han supuesto un giro. Fue el propio presidente quien se marcó como objetivo institucional y personal la puesta en marcha de suelo industrial en la provincia, con el plan Zamora Norte como estrella, que complementa al Plan Territorial de Fomento de Benavente y al de Tierra de Campos. Tres proyectos que avanzan hoy con velocidad de crucero y comienzan a generar interés entre un empresariado al que esta tierra le encaja por situación, infraestructuras y costes, pero en la que no encontraba dotaciones adecuadas.

La ecuación es simple: sin servicios ni trabajo ni vivienda resulta imposible retener a los jóvenes e impensable atraer a nuevos pobladores. Por eso, el refuerzo de estos tres pilares básicos se antojaba necesario para sentar bases de futuro. La legislatura de la Junta de Castilla y León que toca a su fin, disueltas ya las Cortes desde este pasado lunes, ha supuesto un espaldarazo a estas políticas públicas de la mano de las principales instituciones locales.

La falta de vivienda era otra de las asignaturas pendientes. Un problema para cuya resolución ha encontrado absoluta colaboración con la Diputación Provincial y los ayuntamientos. Francisco Guarido ha puesto a disposición del Gobierno autonómico suelo suficiente para levantar promociones de pisos públicos de alquiler asequible en Vista Alegre, San José Obrero y La Alberca, mientras que Javier Faúndez ha acordado con la Junta sufragar parte de la rehabilitación de casas en los pueblos que estén orientadas al arrendamiento a trabajadores. A ello hay que añadir políticas de similar calado impulsadas desde la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en importantes localidades como Benavente, Toro y Puebla de Sanabria, así como municipios de menor entidad, pero con similares necesidades.

La Junta de Castilla y León, sensible a este tiempo crítico que afrontaba la provincia de Zamora, ha apostado también por la dotación de servicios públicos durante la agotada legislatura. Fruto de ello, y también de acuerdo con el Ayuntamiento de Zamora, el Conservatorio Profesional de Música está a punto de finalizarse y el centro cívico se pondrá a disposición de los zamoranos en próximas fechas. También lo hará la nueva residencia de mayores para 200 personas impulsada por Isabel Blanco, que además creará empleo no deslocalizable. Por otra parte, la administración autonómica ha remozado, si no renovado de manera íntegra, los centros de salud de las cabezas de comarca, como los de Aliste, Benavente y Puebla; ha impulsado planes de empleo para la contratación de personas en situación de paro; y ha establecido proyectos eminentemente orientados al rural como concentraciones parcelarias en zonas conflictivas, modernización de regadíos, impulso a la eficiencia energética y actuaciones de gestión de montes.

La legislatura ha sido prolífica y muy ventajosa desde el punto de vista de la inversión, aunque empañada por las dos oleadas de incendios de 2022 y 2025 que asolaron el noroeste de la provincia hasta dejar distintas comarcas parcialmente reducidas a cenizas. El apoyo en estas zonas a Alfonso Fernández Mañueco dependerá, en buena medida, de que el presidente sepa comunicar que la lección está aprendida y razonar si la catástrofe ha servido para reforzar las políticas forestales. Las elecciones serán el 15 de marzo pero ya estamos en campaña.

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