Opinión
Mercosur, una losa para el campo zamorano
La falta de reciprocidad en las obligaciones de producción para el sector primario inclina la balanza del beneficio hacia el otro lado del Atlántico y coloca en una situación límite a unos campesinos patrios a los que cada vez les pesa más la bota sobre el cuello

Tractorada del pasado jueves en la provincia. / J. A. G.
La Unión Europea ha dado el visto bueno al acuerdo comercial con Mercosur sin aclarar cómo se van a abordar las principales preocupaciones que han llevado a los agricultores y ganaderos a protestar una vez más a bordo de sus tractores. La presión de Francia e Italia ha resultado insuficiente de cara a paralizar una alianza mediante la que se garantiza el libre comercio sin carga arancelaria entre la Europa de los 27 y prácticamente toda Sudamérica, lo que se traduce en la creación de un enorme mercado superior a los 750 millones de personas. Sin embargo, las aristas de este concierto permanecen muy lejos de estar limadas y la preocupación en el campo crece. La falta de reciprocidad en las obligaciones de producción para el sector primario inclina la balanza del beneficio hacia el otro lado del Atlántico y coloca en una situación límite a unos campesinos patrios a los que cada vez les pesa más la bota sobre el cuello.
Hace tiempo que el campo zamorano viene advirtiendo de que un mal acuerdo de liberalización comercial con terceros podría suponer la puntilla para una actividad a la que la globalización no le sienta nada bien. De ahí que, el pasado jueves, decenas de labradores y ganaderos salieran en dos columnas desde Zamora y Benavente con sus tractores para visibilizar su disconformidad con la alianza UE-Mercosur en un acto con mayor carga de la que su limitado seguimiento pudiera indicar. Tras las tractoradas de febrero de 2024, los participantes denunciados tuvieron que hacer frente a elevadas multas, pero también a procesos judiciales en los que se les advertía de penas de prisión por reincidencia. Una suerte de mordaza de la que algunos han decidido despojarse al ver venir el fin de su modo de vida.
Es natural que el sector primario se levante en armas teniendo en cuenta que les van a obligar a jugar el partido con porterías de diferente tamaño. La Unión Europea y Mercosur presentan una asimetría absoluta en cuanto a formas de producción y los profesionales del campo son conscientes de que resulta imposible competir contra los grandes agronegocios que operan principalmente en Brasil y Argentina con normativas más laxas en cuanto a legislación laboral, bienestar animal y uso de pesticidas, amén de las exigencias de sostenibilidad que con buen tino se aplican en el Viejo Continente, pero no al otro lado del charco. Piedras en el camino que se suman a un escenario ya de por sí marcado por el incremento de los costes de producción, la inestabilidad de los mercados y la falta de control en la cadena alimentaria.
Es natural que el sector primario se levante en armas teniendo en cuenta que les van a obligar a jugar el partido con porterías de diferente tamaño. La Unión Europea y Mercosur presentan una asimetría absoluta en cuanto a formas de producción y los profesionales del campo son conscientes de que resulta imposible competir contra los grandes agronegocios que operan principalmente en Brasil y Argentina con normativas más laxas en cuanto a legislación laboral, bienestar animal y uso de pesticidas
Las principales organizaciones agrarias concuerdan en que el pacto, tal y como está planteado, pone en riesgo la viabilidad económica de miles de explotaciones y compromete el futuro de una actividad primaria a la que hay que mimar en lugar de poner trabas. Mientras tanto, el anticipo de 45.000 millones de euros del próximo presupuesto de la PAC ha sido el capote que ha zarandeado Ursula Von der Leyen para tratar de torear la oposición frontal de Francia a este acuerdo en calidad de motor agrícola de la Comunidad.
La carne de vacuno, las aves, el azúcar o el maíz figuran en la lista de productos sensibles a una fuerte caída de los precios en el momento en que el concierto entre en vigor, y todos ellos tienen una gran implantación en el campo zamorano. Son actividades estratégicas del sector primario provincial cuyos responsables tienen razones de peso para exigir que la competencia se realice en igualdad de condiciones. Algo tan sencillo como no permitir que entren en la Unión Europea alimentos que no se permitiría producir dentro de la Unión Europea. Más fácil todavía: protección y garantías. Protección para que el ganadero de cincuenta años sepa que va a poder cumplir con la edad de jubilación dedicándose a lo que ha sido su vida entera. Y garantías para que su hija, su sobrino o cualquier otro joven interesado decida apostar por mantener la explotación sabiendo que, si hace un buen trabajo, podrá ganarse el pan sin que nadie se lo robe tirando los precios. Así, por cierto, es como se fija población en el medio rural. Y eso sí es un reto demográfico.
- La Guardia Civil rescata a dos jóvenes atrapados en su vehículo por la nieve en la Laguna de Peces
- La CHD advierte: no hay reservas de agua para el desarrollo de las energías renovables en Zamora
- Zamora contará antes de mayo con seis nuevos pasos de peatones: te contamos dónde
- El exjefe de Basuras de Zamora ve detención ilegal en su arresto y denuncia a los policías
- La conmovedora historia de 'Mari la de Figueruela', primera mujer taxista y funcionaria de Correos en Aliste
- Degustación de pulpo y dulces típicos para celebrar Las Candelas en Benavente
- Fallece el conductor de un camión tras una salida de vía y el vuelco del vehículo
- Benavente tendrá que devolver el importe de la obra no ejecutada en la carretera del Caracol
