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Opinión

Zamora ante 2026: de la promesa a la realidad

Los políticos tienen una oportunidad para convertir los diagnósticos repetidos en decisiones valientes

Elecciones a las Cortes de Castilla y León de 2022 en un colegio de Zamora.

Elecciones a las Cortes de Castilla y León de 2022 en un colegio de Zamora. / ANA BURRIEZA (Archivo)

La provincia abre el año 2026 en ambiente de precampaña electoral, pues en poco más de dos meses los zamoranos votarán a sus representantes en las Cortes de Castilla y León. El nuevo Gobierno asumirá el mando de una de las autonomías con las arcas más saneadas de toda España, pero con grandes retos por delante. El primero, demostrar que se ha aprendido algo de las tragedias ocurridas en los veranos de 2022 y 2025 y poner en marcha, antes de que ocurra un tercer episodio, un dispositivo profesionalizado y bien dotado durante todo el año para realizar labores de prevención en los montes de la comunidad. El segundo, reforzar los servicios públicos; los castellanoleoneses otorgan una buena nota a su sanidad pública según los últimos barómetros del Sacyl, y algo similar ocurre en educación con buenos resultados avalados por el informe PISA, pero mantener este nivel requiere de inversión constante, a lo que se unen las demandas de médicos y docentes para mejorar sus condiciones laborales; conviene, además, hacer hincapié en las prestaciones de sanidad y dependencia en el medio rural, y extender la Formación Profesional a más cabeceras comarcales, para que vivir en cualquier pueblo de Sayago, Aliste o Sanabria sea tan atractivo como hacerlo en una capital de provincia. Otra tarea pendiente, dar el esperado impulso al sector industrial en la provincia de Zamora, algo en lo que 2026 será un año clave con la culminación del polígono Puerta del Noroeste, de la mano del Ayuntamiento de Benavente, y la construcción del Zamora Norte, en Monfarracinos, impulsado por la Consejería de Industria. El éxito de este último proyecto, que se ampliará a 140 hectáreas porque las 95 previstas inicialmente estaban vendidas al inicio de las obras, demuestra que sí hay demanda para asentarse y crear empleo en la provincia cuando se ofrecen las condiciones adecuadas.

Que en 2026 esta no vuelva a ser la única provincia de Castilla y León que no gana habitantes, como ocurrió el pasado año

Pero el mayor reto para Zamora es sin duda el demográfico, algo en lo que deben ir de la mano todas las administraciones -nacional, autonómica, Diputación y ayuntamientos- y agentes sociales para que en 2026 esta no vuelva a ser la única provincia de Castilla y León que no gana habitantes, como ocurrió el pasado año. La inmigración hispanoamericana ha permitido que la capital vuelva a crecer y ha beneficiado también a las otras ocho provincias de la comunidad, pero el rural zamorano, por ahora, permanece al margen de esta tendencia y continúa en declive poblacional.

Que la recuperación del AVE matutino para la estación de Otero no se quede en una promesa o mera medida electoralista y se consolide más allá de marzo

Al Gobierno central Zamora le ruega, en estas fechas de pedir deseos, que la recuperación del AVE matutino para la estación de Otero no se quede en una promesa o mera medida electoralista y se consolide más allá de marzo: no es ningún regalo, es un derecho de los sanabreses contar con unos horarios que se ajusten a las necesidades de quienes viven en la comarca todo el año. Y puestos a pedir a Puente, que se esfuerce en avanzar en la A-11 a Portugal más allá de los escasos 1.500 metros en obras, algo difícil para un Ejecutivo incapaz de aprobar presupuestos porque carece de mayoría en el Parlamento. A Robles, que se está portando mejor que su colega de Transportes, que siga invirtiendo en Monte la Reina; en el actual clima prebélico la reapertura del campamento militar no es ya cuestión de interés para los toresanos, sino de interés nacional. Y a la vicepresidenta Aagesen, que se apresure en reforzar la red eléctrica, una tierra donde no sobran la población ni el empleo no puede permitirse perder más iniciativas industriales por saturación de las líneas de distribución.

Este 2026 la provincia tiene la oportunidad de dar un gran impulso al sector turístico, en retroceso, jugando bazas como Las Edades del Hombre, el eclipse solar del 12 de agosto o Fromago

Para los grandes municipios de la provincia 2026 llega como un año ilusionante, en el que los vecinos verán rematados proyectos que llevan bastante tiempo esperando. La capital estrenará el parque de bomberos de Cardenal Cisneros, la comisaría de Policía Municipal, por fin, en el Banco de España, el ascensor a la cubierta de la Catedral y hacia finales de año reabrirá el mercado de Segundo Viloria y debería ver el Museo de Semana Santa concluido, aunque quizás no operativo aún. Benavente dispara la inversión, impulsada por el esfuerzo que se hace en el ansiado polígono industrial, pero también en otros capítulos como la reconversión del Mercado de Abastos en centro cultural, el lavado de cara a la plaza de la Virgen de la Vega, las mejoras en la Ciudad Deportiva y en la plaza de toros o la pavimentación de la Rúa. Y la ciudad toresana tendrá en unos días nuevo alcalde, Carlos Rodríguez, que dará continuidad a un equipo de coalición que restaurará varias calles del casco histórico y emprenderá una intensa agenda de actos culturales en conmemoración del 550 aniversario de la Batalla de Toro, con la vista siempre puesta en las obras de Monte la Reina, el proyecto clave para el desarrollo de la zona, en el que Defensa lleva invertidos 45 millones de euros. Está previsto, asimismo, que la Diputación abra a lo largo del año el nuevo parque de bomberos comarcal.

Por último, este 2026 Zamora tiene la oportunidad de dar un gran impulso al sector turístico, en retroceso el pasado año respecto a ejercicios anteriores, jugando bazas como Las Edades del Hombre, que no cerrarán hasta abril, el eclipse del 12 de agosto que impulsará a Benavente y el norte de la provincia como destino preferente para los aficionados al astroturismo, o la tercera edición de Fromago en septiembre.

En definitiva, 2026 se presenta como un año decisivo para Zamora y para el conjunto de Castilla y León, una oportunidad para convertir los diagnósticos repetidos en decisiones valientes y los anuncios en realidades tangibles. Ojalá las administraciones estén a la altura del momento, sepan cooperar más allá del calendario electoral y logren que este tiempo de promesas se traduzca en progreso, empleo y futuro para la provincia.

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