Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

Pedro Bécares de Lera

La esperanza que ilumina el camino

Señor, ven pronto y realiza definitivamente tu justicia, ayúdanos a descubrirte en las personas de nuestro alrededor.

CARTAS

CARTAS

El pasado 30 de noviembre comenzó el nuevo año litúrgico cristiano con el tiempo llamado de Adviento ¡Adventus!, venida, tiempo que precede a la Navidad.

Tiempo de espera y preparación mediante la oración y el sacrificio, léase, privaciones, para recibir el nacimiento del Niño-Dios.

La esperanza debe ser activa, esto es, hemos de tratar de recuperar el amplio sentido de la fraternidad, de la hermandad de todos los cristianos, como hermanos.

En los medios de comunicación social y en la propia calle, parece ser que se olvidan de las necesidades reales de nuestros hermanos y solo se invita al consumismo, al derroche y al despilfarro, ignorando que la pobreza está en nuestro entorno, pero parece que se trata de ignorar y ocultar. Me viene a la memoria la lectura del libro de Sergi Fangul, titulado "La España Invisible", les recomiendo su lectura esta Navidad.

Recuerdo las palabras del Papa Francisco cuando dice: "Todo esto será posible si somos capaces de recuperar el sentido de la fraternidad universal, si no cerramos los ojos ante la tragedia de la pobreza, esa pobreza galopante que impide a millones de hombres, mujeres y niños vivir de manera humanamente digna".

Hemos de apartar en este tiempo las teorías y centrarnos en realidades concretas, mirar a nuestro alrededor y tratar de descubrir el paso de Jesucristo, y ver la posibilidad de un encuentro con Él, en las personas y en cada acontecimiento.

En los momentos actuales, nuestro mundo necesita más testigos que predicadores, testigos que den ejemplo con su vida activa, por tal motivo hemos de ponernos manos a la obra y convertirnos en personas que hacen el bien a los demás, a las personas de nuestro entorno. Oremos, diciendo: "Jesús, amigo, / ven a nuestra vida, / ayúdanos a levantarnos, / a no tener miedo/ ni estar tristes. / ¡Ven Jesús no tardes en llegar ¡ / ¡Te esperamos, como María!.

Señor, ven pronto y realiza definitivamente tu justicia, ayúdanos a descubrirte en las personas de nuestro alrededor.

Para concluir, diré: Que nuestros corazones estén llenos de fe, esperanza y caridad … ¡sólo así el mundo será mejor!.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents