Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Escalera hacia el cielo

One Health, una misma muerte

“La estrategia One Health debería ser un Plan Renove en comida: el ciudadano entrega bazofia de capa blanca hacinada y se le cambia por carne de gocho criado libre”

Ilustración creada con ChatGPT.

Ilustración creada con ChatGPT.

El argumento de autoridad es un recurso literario, como lo son la anáfora o repetición y la metonimia, que consiste en tomar una parte por el todo. O al revés. Cuando se recurre al argumento de autoridad, se pretende reforzar una idea. Dar más crédito a la afirmación realizada, por el hecho de que una fuente que rezuma sabiduría y prestigio lo dijo antes.

Me declaro muy fan del argumento de autoridad. También de la película Sirat del director Oliver Laxe. La candidata española a los premios Óscar del año que viene en la categoría de mejor película de habla no inglesa, con un maravilloso lema "hundimos nuestras cabezas en los altavoces para no escuchar cómo el mundo se derrumba".

Pero no, en este caso no voy a recurrir al argumento de autoridad, tampoco al Dj Gigi D´Agostino. Se trata más bien de citar a la OMS, la Organización Mundial de la Salud, y no hay argumento de autoridad que valga con la OMS. Porque pese a estar conformada por médicos, científicos, especialistas y expertos, está financiada por Estados, corporaciones, laboratorios farmacéuticos y con toda probabilidad hasta por algún tecno-supervillano.

Por todo lo anterior, la OMS tiene menos credibilidad en materia de salud que lo que los afamados Dj Armin van Buuren o Charlotte de Witte opinen sobre la proliferación de ratas, gracias al calentamiento global y al exceso de residuos fruto del voraz consumismo, y la posibilidad real de que los roedores puedan volver a propagar un brote de peste bubónica que acabe con un tercio de la población mundial.

Como en la Edad Media, pero sin un Bocaccio que escriba otro Decamerón.

Cito textualmente a la OMS cuando ésta afirma que su estrategia One Health, del inglés para decir una sola salud, "es un enfoque para optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas mediante la integración de estos campos, en lugar de tratarlos por separado".

Verbigracia, que, preservando la salud del medioambiente, cuidamos a un tiempo de la salud de los animales salvajes y domesticados, de la salud de los bosques y los cultivos y de la salud de las personas. Sobre el papel, nada que objetar.

Bonitas palabras que no sirven de nada por lo dicho anteriormente. Repito, la OMS no tiene ninguna credibilidad ni autoridad moral, porque es esclava de sus patrocinadores. Quien paga, manda. Y quien paga son esos mismos oligopolios y multinacionales que andan muy interesados en su propia estrategia: One Death. En español, una misma muerte para todos.

Porque es una triste y nada silenciosa realidad: el medioambiente enfermo está enfermando por igual a animales y a humanos. ¿Qué es si no lo que está sucediendo con la avalancha informativa sobre la gripe aviar, la peste porcina y la dermatosis nodular contagiosa, más el virus del Nilo y la lengua azul, la enfermedad de Lyme y la Leishmaniosis o la influenza A subclave K, más el E-coli, la fiebre Q y el hantavirus, junto con las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (ETT), el virus Nipah o la viruela ovina y caprina?

Y sólo por citar las amenazas más conocidas.

Puede que, en este mismo momento, con los ecosistemas enfermos y bien enfermos, los virus y las super bacterias estén mutando y recombinando su información genética para buscar el modo de infectar animales y humanos con más saña. Puede que en este mismo momento se esté generando la próxima pandemia o ya la tengamos circulando entre nosotros.

Y nadie nos cuenta nada, porque la estrategia One Health, una misma salud, de la OMS, los Estados y las corporaciones la han convertido en su particular estrategia One Death, una misma muerte para todos ecosistemas, animales y humanos.

Pero que no cunda el derrotismo, que hay importantes excepciones.

Como la victoria de la Nación Navajo. Quienes han conseguido frenar el megaproyecto que una hidroeléctrica planeaba llevar a cabo en Black Mesa, al norte de Arizona. Por eso Trump está que trina. Y maniobra sin orquesta en la oscuridad para prohibir que el Tribunal Supremo pueda dictaminar de nuevo que los derechos de los pueblos originarios sobre sus tierras sagradas están por encima de los beneficios económicos de los gigantes energéticos.

O como cada vez que una pequeña aldea con sus empecinados nativos españoles consigue paralizar una macrogranja o planta de biogás. A pesar de que nuestro lozano consejero de pelo azabache lamido por una vaca y que miente más que habla, sigue erre que erre y vuelta la burra al trigo, vendiéndonos la moto de que su burbuja de las plantas de biomasa va a conseguir que no acabemos congelados como Jack Torrance en el laberinto del hotel Overlook, además de evitar los mega incendios de cada verano, y hasta de abaratar las entradas de concierto para hundir la cabeza en los altavoces de Steve Aoki y Dj Tiësto.

La crítica ya está hecha, ahí va una propuesta. Una misma salud no pasa por seguir como hasta ahora poniendo tiritas que no sirven de nada frente a la hemorragia que no cesa. Una estrategia eficaz obliga necesariamente a romper con el modelo imperante, que es el que nos ha conducido una misma muerte. Porque la enfermedad y muerte agónica del medio ambiente, es lo que está detrás de tanta enfermedad y mortandad del ganado. Y lo que está detrás de la epidemia de cánceres y enfermedades degenerativas en humanos.

Una estrategia One Health válida, entre otras muchas medidas, pasa necesariamente por un Plan Renove en comida. En lugar de fomentar la compra de coches eléctricos mediante la entrega de los de motor de combustión, tiene que promover el consumo de carne de pastoreo, a cambio de la entrega de carne de animales hacinados.

Cada vez que un ciudadano entregue esa bazofia de capa blanca, se le cambiará por un solomillo procedente de carne de porco celta criado en libertad en los montes de Lugo o un jamón de esos gochos ibéricos con negras patas que holgazanean ociosos por la sierra de Huelva.

Nadie lo va a hacer, lo sé, así que más volumen a David Guetta y que se derrumbe el mundo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents