Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

José Luis se ha ido, "Coomonte" está con nosotros

OPINIÓN | Antonio Pedrero: "Ha sido todo un lujo tenerte como buen amigo, siempre a nuestro lado, siempre dispuesto a ser útil y ejemplar en el Arte y para nuestra vida"

Los artistas zamoranos José Luis Alonso Coomonte, Tomás Crespo Rivera, Antonio Pedrero y Ricardo Flecha.

Los artistas zamoranos José Luis Alonso Coomonte, Tomás Crespo Rivera, Antonio Pedrero y Ricardo Flecha. / JOSE LUIS FERNANDEZ / OPZ

Mucha tristeza supone tu marcha, José Luis, el amigo bondadoso, el fértil trabajador del Arte de pura creatividad en su constante "olla hirviendo a cualquier hora del día, en cualquier momento" como a mí me gustaba decirte…

Jamás conocí a nadie que en la Plástica y en el Arte tuviese tanta creatividad en las múltiples formas de sus diseños y esculturas, con tanta buena enseñanza, que nos sorprenden y conmueven. Toda tu obra es una continua enseñanza de sensaciones plásticas en las formas y volúmenes de tu divina ductilidad y sorpresa, siempre fresca y primigenia… Ha sido todo un lujo tenerte como buen amigo, siempre a nuestro lado, siempre dispuesto a ser útil y ejemplar en el Arte y para nuestra vida.

No voy a enumerar tu incontable currículum, tan envidiable, otros lo han hecho y han destacado tu ingente labor y abrumadora entrega para y por el Arte. Pero, si quisiera significar tu proyección nacional e internacional, tan importante, comenzaría con la Medalla de Oro en la Bienal de Arte Sacro en Salzburgo (Alemania) con tu obra genial "Ostensorio" en 1960.

Zamora, que tantas veces se ha visto beneficiada de tu sensibilidad y de tus obras, ahora debería en tu homenaje exhibir esa grandiosa obra, Ostensorio (1960),en la Catedral de forma continuada como recuerdo perenne de tu persona y vida

Zamora, que tantas veces se ha visto beneficiada de tu sensibilidad y de tus obras, ahora debería en tu homenaje exhibir esa grandiosa obra en la Catedral de forma continuada como recuerdo perenne de tu persona y vida; o bien, como homenaje póstumo, en la actual exposición de Las Edades del Hombre, en la que tantas veces colaboraste.

Sería el mejor homenaje a un gran escultor que ha realizado tantas e importantes obras de arte sacro contemporáneo y universal. Sin duda, querido José Luis, que la ley de vida es como es, se nace y se muere, pero en el camino nuestra huella son las obras que, en tu caso, son importantes e imperecederas, y aquí están con nosotros para nuestro más profundo deleite y disfrute. Aquí seguirán junto a tu nombre en nuestra memoria para honra y gloria.

Ostensorio, la obra con la que Coomonte ganó la Bienal de Salzburgo en 1961

La obra Ostensorio con la que Coomonte ganó la Bienal de Salzburgo en 1960, en una fotografía del artista. / Cedida

Por eso, el despegue de tu "cápsula física" no impide tu objetivo, marcado desde tu nacencia en Benavente como el gran escultor que has mostrado ser de valía internacional en el universo del Arte. Nuestra amistad y memoria continúan intactas.

Hombre generoso y bueno, siempre dispuesto en la profunda amistad ya imborrable. Desde estas líneas quiero expresar mi condolencia y dolor por tu física ausencia, así como mi profundo agradecimiento siempre por poder disfrutar de la contemplación de tus extraordinarias y magníficas obras, por poder deleitarme con ellas.

Descansa en Paz, amigo y "hermano".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents