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Opinión

El fado, es "música del mundo" y patrimonio de la humanidad

OPINIÓN | Desde hace varios decenios, el acompañamiento musical se ha enriquecido y comprende dos guitarras portuguesas, una guitarra y una guitarra bajo

El fado, es "música del mundo" y patrimonio de la humanidad

El fado, es "música del mundo" y patrimonio de la humanidad

No podemos pasar por alto que en Zamora, sobre todo por su Festival de Fado de Castilla y León, que la FRAH organiza y celebra con éxito hace ya dos décadas, el Fado es un género musical conocido y valorado. Pero también es "World Music" o "Música del Mundo", que el 27 de noviembre de 2011, pasó a ser considerado "Patrimonio de la Humanidad". Desde su inicio en el segundo tercio del siglo XIX y hasta mediados del XX su presencia se restringía a Lisboa, luego a otros lugares de Portugal, como Coimbra, Porto, Ribatejo y otros, así como alguna actuación puntual y concreta de fadistas fuera de las líneas geográficas de la frontera lusa.

Fue Amália Rodrigues (1920 -1999) la que desde los años cincuenta del pasado siglo, en concreto tras unas actuaciones iniciales en Madrid y Brasil en 1943 y 1945, se hace famosa en diversos ciudades de los EEUU (1952), México (1953), Francia (1956), Italia y Japón (1970), además de Argentina, Chile, Alemania, Holanda, Israel, Rusia, Bélgica, Líbano, Dinamarca, Marruecos, Canadá, Rumanía, Suiza, Irlanda, Argelia, Grecia, Túnez, Venezuela, Suecia, África del Sur, Rodesia y Zimbabwe, además de todos los países que dependían de Portugal antes de la descolonización, como Angola, Mozambique y otros. Fue una auténtica embajadora del Fado y de Portugal, con millones de discos que se vendieron y se venden en muchos países y que se siguen editando mucho.

A partir de entonces, otros fadistas siguieron sus pasos, solicitados por el conocimiento que ya se tenía del Fado en el extranjero y porque las comunidades de portugueses emigrados los han invitado a actuar entre ellos y cada vez llevan a cabo más actividades para "matar saudades" - expresión acuñada para expresar el deseo de revivir añoranzas y recuerdos de la patria y la familia alejada en su tierra de origen - que en la actualidad parece que son muy frecuentes.

El Fado fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial o Intangible de la Humanidad, por la UNESCO en su asamblea de noviembre de 2011, celebrada en Bali, Indonesia, con estos términos: "El Fado es un género artístico que alía la música a la poesía, y que se practica extensamente en diversas comunidades de Lisboa. Es una síntesis multicultural de bailes cantados afrobrasileños, de géneros tradicionales locales de canción y danza, de tradiciones musicales de las zonas rurales del país aportadas por las olas sucesivas de inmigrantes a la ciudad, y de corrientes de la canción urbana cosmopolita de principios del siglo XIX. El Fado lo suele interpretar un solo cantante, hombre o mujer, con el acompañamiento de una guitarra acústica de cuerdas metálicas y de la guitarra portuguesa, una especie de laúd en forma de pera, provisto de doce cuerdas metálicas, que es un instrumento único en su género y que cuenta con un vasto repertorio en solo.

Desde hace varios decenios, el acompañamiento musical se ha enriquecido y comprende dos guitarras portuguesas, una guitarra y una guitarra bajo. El Fado lo cantan profesionales en el circuito comercial de conciertos y en pequeños locales llamados "casas de Fado". También lo cantan aficionados en los locales de numerosas asociaciones comunitarias de los barrios viejos lisboetas. Los intérpretes más veteranos y respetados imparten cursos informales de Fado en los lugares donde éste se ejecuta tradicionalmente, y este magisterio se ejerce a menudo de generación en generación dentro de las mismas familias. La propagación del Fado por conducto de la emigración y del circuito musical mundial no sólo ha consolidado su imagen de símbolo de la identidad portuguesa, sino que también ha dado lugar a intercambios interculturales con otras tradiciones musicales" (UNESCO/BPI).

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