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Opinión

Eduviges Bragado Calleja

Personalidad, atributos, características, psicología, aptitud y actitud: el trabajo bien hecho

Y es que, con el empleo responsable, óptimo y exigente de todo lo que disponga el ser humano, entre otros fines, hay que procurar "el trabajo bien hecho" para satisfacer con plenitud las necesidades, las carencias, las demandas de la ciudadanía, con lo que la felicidad y el bienestar general serán más alcanzables.

CARTAS

CARTAS

Cuando se utilizan los vocablos para un medio de comunicación, en una conversación, en una reflexión, en una exposición verbal, y para saber exactamente su contenido y comprenderlo exactamente todas las "partes implicadas" y, por ello, "saber exactamente de qué se habla", pues muchos tienen varias acepciones, lo que debiera implicar una mejor comprensión, diálogo, aprendizaje y aprovechamiento del tiempo, evitando malentendidos.

Así, "personalidad"; tan vital para el aprovechamiento de los "talentos" y, con ellos, alcanzar el óptimo servicio a la sociedad; se define como: "conjunto de cualidades que constituyen a la persona o sujeto inteligente". "Atributos": "cada una de las cualidades o propiedades de un ser", lo que posibilita y condiciona, en parte, el proceder con uno mismo y respecto a los demás. "Características": "dicho de una cualidad", que si son positivas tanto contribuyen a la perfección propia y ajena. "Psicología": "manera de sentir de un individuo o de una colectividad", tan importante, entre otros aspectos y fines, para procurar la empatía con los demás evitando "desencuentros". La "aptitud": "capacidad para operar competentemente en una determinada actividad" lo que contribuye a que las obligaciones y tareas de toda naturaleza se cumplan y realicen con rendimiento, con plenitud, con productividad, procurando el máximo grado posible de los objetivos y solución de problemas que se tengan encomendados. "Actitud": "disposición de ánimo manifestada de algún modo", lo que influye en el proceder humano, por lo tanto en sus relaciones y en el cumplimiento exacto, riguroso y pleno de sus infinitas obligaciones respecto a sí mismo y con los otros. Y es que, con el empleo responsable, óptimo y exigente de todo lo que disponga el ser humano, entre otros fines, hay que procurar "el trabajo bien hecho" para satisfacer con plenitud las necesidades, las carencias, las demandas de la ciudadanía, con lo que la felicidad y el bienestar general serán más alcanzables.

La "inteligencia", el "razonamiento", el "razonamiento lógico", la "aptitud espacial", la "atención", la "memoria", las "dotes de mando", "el posible nivel de agresividad", como el ser "introvertido o extrovertido"; son características humanas que debieran conocer cada persona para, debidamente orientada por los profesionales, debidamente preparados y motivados, en base a un perfecto y exhaustivo diagnostico "ad hoc", "recetar", "tratar", "orientar", "ayudar" a todo aquello que contribuya a mejorar las "dotes" personales para bien propio y ajeno; como para "ponderar" con équidas el correspondiente proceder humano; como para encauzar convenientemente las decisiones humanas como son, entre otras, la metodología de aprendizaje, el nivel de estudios académicos y profesionales; la "asunción" voluntaria, o no, de compromisos y obligaciones de todo tipo que se presentan a lo largo y ancho de la vida.

Hay que "conocerse a sí mismo" y, a ser posible, a los demás para actuar "en consecuencia", y evitar "meterse en berenjenales (embrollo, jaleo, lío)", para los que no se dispone de los requisitos que se requieren, ni se está realmente convencido.

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