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Opinión | Zamoreando

Esto es una mierda

OPINIÓN | Se mire donde se mire y al lado que se mire, la corrupción está presente

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. / Álex Cámara - Europa Press - Archivo

Me refiero al estado de España. Mientras España se congela y la AEMET alerta de frío polar, lluvias y nevadas persistentes por el episodio invernal al que estamos asistiendo ateridos de frío, las instituciones del Estado participaban ayer en un acto de homenaje que recordaba la evolución de la Corona desde 1975 hasta el momento actual. En los actos del Congreso sólo participaron Partido Socialista y Partido Popular. Los independentistas vascos y catalanes y la izquierda eternamente descontenta que representan los cuatro o catorce a los que Sánchez ha dado voz, no ya en la política, sino en el templo de la democracia: el Congreso de los Diputados, estuvieron ausentes.

En el fondo hay que agradecérselo. Fue una gozada no tener que ver la cara de malas pulgas de Ione Belarra, la cara de hiena de la bilduetarra Mertxe Aizpurua, y todos los que ocupan escaño a la izquierda de la izquierda, es decir, los que linchan con la palabra, los que insultan, los que con sus soflamas quieren romper en pedacitos España, y que, una vez más, demostraron su desprecio a la Corona, a la Constitución y a la Democracia, con esa actitud que les acredita.

Y todo eso en un clima donde el hedor a corrupción se torna insoportable. Se mire donde se mire y al lado que se mire, la corrupción está presente. Lo de las mascarillas no fue nada para todo lo que siguió al comprobar que la impunidad asistía a los que no han hecho otra cosa que robar desde que llegaron al poder. No meto a todos en el mismo saco, pero los que han metido la mano, los que han traficado con la influencia que les daba el cargo, han robado por ellos y por los demás. Las cifras son incontestables.

Entre tanto, el controvertido fiscal general del Estado se ve obligado a dimitir, lo tuvo que haber hecho mucho antes, al haber sido condenado por el Supremo. La prensa internacional, con algunos errores por desconocimiento, se ha hecho eco de un hecho insólito en el orbe democrático. Cerdán comerá el turrón en casa con la Paqui, presa de furibundia por no poder celebrar el Black Friday con la tarjeta Servinabar que tan popular la hizo en El Corte Inglés y así sucesivamente. ¡No me digan que esto no es una mierda!

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