Opinión
Tres retazos poéticos sobre S. Isidro
Encomendados al santo del arado , este patrón de los humildes , podemos pedir su bendición más urgente que no es para la tierra… sino para los hombres y mujeres que la cultivan muchas veces sin reconocimiento

Procesión de San Isidro Labrador en Toro / Carmen Toro / LZA
En la entrada del Paseo del Carmen, en Toro (Zamora), se detuvo procesionalmente la figura de San Isidro Labrador con sus graciosas polainas y vestidos del siglo XVII , a quien el pueblo y la realeza comenzó a venerarlo mucho antes de su canonización en el siglo XVII. San Isidro Labrador, nació en Madrid, (1082), cuando la ciudad aún era conocida como Mayrit y constituía una importante comarca de los territorios fronterizos de Al-Andaluz, cuyo centro era Toledo. Siempre ha sido considerado un santo de andar por casa. De hecho, no se le atribuyen casi milagros (apenas cinco en vida), estaba casado y tenía un hijo. Los reyes reclamaban sus reliquias para sanarse y el pueblo pedía la procesión de sus restos para acabar con la sequía.
Sus milagros se relacionan con el campo. Aunque San Isidro fue mucho más que el patrón de los agricultores, no fue sacerdote ni monje, es decir, era un hombre seglar, un campesino que vivía de su trabajo en el campo, lo que lo convierte en un ejemplo de santidad cotidiana entre los laicos.
En el poema Isidro, de 1599, Lope de Vega tributa un sentido homenaje al patrón de su ciudad. dividida en diez cantos que suman 10.000 versos. Comienza con una invocación a la manera virgiliana que viene muy bien para exaltar la sencillez de la que os hablo refiriéndose a San isidro : «Canto el varón celebrado, / sin armas, letras, ni amor, / que ha de ser un labrador / de mano de Dios labrado, / sujeto de mi labor».
Tras la procesión en Toro , se queda mirando hacia la fértil Vega del Duero. De quien dicen que “la Vega labrada es una dama y el Duero es quien la corteja” . San Isidro la mira en silencio con gesto sereno, como quien pide a Dios por la tierra… y por quienes la trabajan. Allí, junto al histórico Alcázar, con ecos de nobleza antigua, en la plataforma natural sobre la que está asentado, se aprecian los arranques de la muralla que bajaba hasta el puente y que iniciaba su recorrido para abrazar la ciudad hacia el este
Allí , el patrón de los agricultores bendice los campos y, quizá, también pronuncia una súplica urgente por la justicia que falta bajo ese mismo cielo castellano en tierras tan despobladas, más que vaciadas. Porque nuestra tierra no es tierra vacía sino despoblada
San Isidro no es solo el santo de las rogativas por la lluvia. Fue un hombre sencillo, humilde, que oraba y trabajaba. Y esa combinación —espiritualidad y acción— es hoy más necesaria que nunca. Porque no hay fe auténtica que ignore la injusticia, ni devoción que excuse la explotación.
Imagen del trabajo costoso de quienes a él se encomiendan son también estas estrofas finales de un Soneto de Calderón de la Barca dedicado San Isidro :
“no receléis el fruto de la tierra,
pues cogerán del cielo vuestros ojos,
sembrando aquí sus lágrimas, el fruto”
En este contexto, su imagen en Toro —la ciudad que Unamuno llamó la “Atalaya del Duero”— nos invita a alzar la vista. No solo al cielo, sino también al horizonte humano.
Quizá mirar de nuevo a San Isidro desde esa atalaya nos ayude a recordar que la fe no es un refugio, sino una fuerza que transforma. Encomendados al santo del arado , este patrón de los humildes , podemos pedir su bendición más urgente que no es para la tierra… sino para los hombres y mujeres que la cultivan muchas veces sin reconocimiento.
Muchos ya están jubilados…y otros muchos cansados.
Que esa fue la plegaria de Gloria Fuertes a San Isidro titulada “15 de Mayo “:
“San Isidro, estoy cansada,
Yo te dejo mi herramienta.
Tú, que nunca fatigado estuviste
-ni en tormenta-,
tú, que todo lo rezabas
lo labrabas
lo sembrabas
tú, que hablabas
con los santos
con el trigo
con el ave.
Toma, planta mi bolígrafo,
A ver qué coño nos sale.
San Isidro, estoy cansada.”
- Los 'caballeros' zamoranos de la miel de brezo conquistan París
- Fallece el psiquiatra y humanista zamorano Alfonso Ramos de Castro
- "El Duero volverá a inundar el barrio de La Horta en Zamora", las crecidas del pasado hablan
- La Justicia obliga a una empleada municipal de Benavente a devolver más de 16.300 euros, por no realizar su trabajo
- El Supremo revisa la trama que usó Benavente como punto de envío de cannabis a Europa
- Las otras crecidas históricas del río Duero en Zamora
- Los propietarios del Castillo de Fermoselle denuncian que no se cumplen los fines con los que se cedió
- Dejan 'tirados' durante la ruta escolar a cuatro estudiantes de Pajares de la Lampreana a ocho kilómetros de su casa
