Opinión | Zamoreando

El templo del metal

Deberíamos tener muchos festivales como el Z! Live para sacar a Zamora de su ostracismo

Festival Z! Live

Festival Z! Live / José Luis Fernández

Zamora se ha ganado a pulso el título de "templo del metal" gracias al Festival Z! Live, convertido en referente internacional, que ha conseguido concentrar en la capital a un número significativo de seguidores del Heavy Metal. Gente estupenda, educada, que ha paseado nuestras calles, degustado nuestra gastronomía, bebido nuestro vino y cantidad de birras, dejando el pabellón muy alto. Gente respetuosa, educada que durante tres días ha dejado su imprenta no sólo en Ifeza, sino en toda la ciudad que los ha acogido con alegría.

Estimo que este Festival va a más. Ojalá que la cita de años venideros le dé la necesaria internacionalidad trayendo a la ciudad seguidores procedentes de todas las latitudes del mundo mundial. Deberíamos tener muchos festivales como el Z! Live para sacar a Zamora de su ostracismo, para reivindicar en la Ciudad del Romancero no sólo el pasado glorioso de Zamora, sus costumbres y tradiciones, también todo lo que representa esta música que da pie a un tipo de cultura, a una forma diferente de ver la vida.

No entiendo nada de este tipo de música como para hacer una crítica de los grupos que han venido a actuar. Pero sí puedo decir a tenor de lo que me han explicado los que sí saben, es que ha sido de lo mejorcito. Lo que nunca pude imaginar es que en Zamora hubiera tanta pasión por el "metal". Lo que más me ha sorprendido es la cantidad de féminas que están en esa onda y que han agradecido la convocatoria. Me decía mi amiga Mari Mar que sólo por el placer de escuchar a Europe había merecido la pena. Pues, ¿sabe qué le digo? que me parece maravilloso que así haya sido.

Sobre todo hay que dar, aparte de la bienvenida, también las gracias a todas las personas que se identifican con un color y una pasión y que han trasladado color, y pasión a las calles de la ciudad donde no sólo tienen cabida las gaitas, la dulzaina, el tamboril y las marchas de Semana Santa, también caben otros registros musicales que dan vidilla a la ciudad. Estamos hablando de un evento de calidad y de una gente por la que se puede apostar a sabiendas de que no defraudan. Para que luego digan.

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