Opinión

La desigualdad y la pobreza

CARTAS

CARTAS

"Los derechos económicos y sociales son una parte fundamental de los derechos humanos".

Me ha motivado a escribir estas líneas, el comentario al Evangelio de San Mateo sobre la pregunta del joven rico a Jesús: "Maestro bueno, qué he de hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le dijo: Ya sabes los mandamientos: No matarás, etc. El joven respondió: Maestro, todo eso lo he guardado desde mi adolescencia. Jesús entonces, mirándolo con afecto, le dijo: Una cosa te falta: Ve, vende todo cuanto posees y reparte el producto entre los pobre. Así te harás un tesoro en el cielo".

La respuesta del joven, ya la sabemos y no merece comentario alguno.

El sacerdote, en su homilía habló sobre la antítesis de la riqueza que es pobreza, pero a mi humilde juicio, en un plano muy espiritual y muy teórico, cuando la cruda realidad es muy distinta.

Espiritual y pobreza material, pero honestamente creo que lo primero que hemos de socorrer es la pobreza material y una vez cubiertas las necesidades más elementales y primarias, léase, alimentación, higiene, ropa-abrigo y cultura, hablar de la pobreza espiritual, porque presumo que las personas con el "estómago vacío" y desnudas, mal pueden comprender lo que se les diga de pobreza espiritual, lo primero es abrir caminos a la esperanza.

En los medios de comunicación hemos podido escuchar, especialmente en fechas recientes, las altas tasas de pobreza infantil que hay en España. He leído: " En cuanto a la tasa de pobreza severa infantil, se mantiene en valores muy altos, elevándose ligeramente hasta el 13,7% puntos porcentuales con respecto al año 2022. El número de niños, niñas y adolescentes en esa situación es de 1.099.203".

España es el país de la Unión Europea con mayor tasa de pobreza infantil. A mi juicio, hay un tema muy básico y elemental cual es que la extrema desigualdad destruye directamente los derechos humanos y es un motivo de vergüenza para la comunidad de derechos humanos. Leí, recientemente que, el 1% más rico posee el 48% de la riqueza mundial, desequilibrio que continúa incrementándose. La desigualdad sostiene la pobreza.

Los gobiernos tienen que ser conscientes que deben contraer un alto compromiso con la igualdad y dignidad en relación con los derechos humanos para "todas las personas", con la finalidad de tratar de evitar la pobreza a nivel mundial. Si reducimos la desigualdad, hacemos más efectivos los derechos de todas las personas.

No podemos olvidar que la pobreza produce exclusión social y, en definitiva, desigualdad y todos hemos escuchado un millón de veces que, uno de los mayores retos mundiales es la erradicación de la pobreza y tratar de conseguir una sociedad más justa, sin exclusiones sociales, sin desigualdades y sin discriminación social.

Sirvan estas breves líneas de reflexión, acerca de la situación que estamos viviendo a nivel mundial. La sociedad necesita realidades y medidas concretas; en este campo, a mi humilde juicio, la teoría no es efectiva.

En España casi doce millones de personas están en riesgo de pobreza.

Nosotros, queridos lectores, visto lo visto, tal vez crecimos con privilegios en relación con esas personas que un día han perdido el rumbo o sentido, o no terminan de encontrar esa salida para seguir adelante sin recursos suficientes, para encontrar un trabajo, un lugar donde vivir, para librarse de la violencia y comenzar una vida sin miedo.

Abramos un camino a la esperanza.

Pedro Bécares de Lera.

Suscríbete para seguir leyendo