Kiosko La Opinión de Zamora

La Opinión de Zamora

Carmen Ferreras

Zamoreando

Carmen Ferreras

De insulto en insulto

El desprecio de Iglesias por el sistema legal es palmario

Isa Serra DANI GAGO/PODEMOS

Cuánto y cuánto le gusta a Pablo Iglesias meterse en todos los charcos que pilla, en todos los jardines que puede, en todos los berenjenales que él mismo crea. La penúltima se la podía haber evitado fácilmente. Pero, no. Él tiene que hurgar y hacer sangre como sea. El ex vicepresidente del Gobierno ha generado malestar, polémica y mucho ruido en varios sindicatos de la Policía Municipal de Madrid que van a ir a por él denunciando al podemita y llevándolo ante los tribunales. Aprovecho para decir que apoyo a la Policía Municipal en general, a la de mi tierra, Zamora, y a la del resto de ciudades españolas.

Ante la condena de siete años a Isa Serra tras participar en un desahucio, Iglesias se ha descolgado diciendo cosas tan graves como estas: “Con cinco tías como Isa Serra a caballo veríamos correr como gallinas a toda la Policía Municipal de Madrid. No les serviría además de nada. Isa me traería las cabelleras de todos ellos y Echenique y yo las quemaríamos en una hoguera con Arnaldo Otegui en Arralde”. Además de madurista, chavista, putiniano, orteguista y díaz-canelista, por retratar a todos los sátrapas, a todos los dictadores de la América Latina con quienes tan buenas migas hace, a Pablo Iglesias le va el terrorismo. Prefiere a Otegui, antes que a Miguel Angel Blanco u Ortega Lara.

Eso se extrae de su declaración que ha sentado como una patada en el culo no sólo a la Policía Municipal de Madrid, sino a los madrileños en general y a las gentes de bien que somos más que esta caterva de nuevos ricos que se pasan la democracia, el respeto y la educación por el forro de sus pantalones. Este indocumentado que vive como un sultán por decir majaderías e insultar a todo el que se le pone por delante ha cargado contra los agentes a los que ha tildado de “inútiles”. ¡Quien fue a hablar!

Este impresentable no le ha dado un palo al agua en su puñetera vida. Por insultar, por descalificar, le pagan buen dinero. Iglesias pecando por la paga y quienes le mantienen, pagando por pecar. El desprecio de Iglesias por el sistema legal de nuestra democracia es palmario. Su actitud es un insulto, insultar es su sello particular. Menos mal que no hay “muchas tías” como Isa Serra porque si no se acaban las mujeres en España. Aunque el podemita se justifica diciendo que “hay que tomarse el humor con sentido del humor”, a propósito de sus descalificaciones. Con cuan poco humor se toma este individuo el mismo humor que se le dedica.

Compartir el artículo

stats