Kiosko

La Opinión de Zamora

Zamora, fuerza y honor

Sí, es cierto, fuimos muchos a la concentración del martes, miles... Pero teníamos que haber sido muchos más, porque hemos tenido una pérdida brutal, irreparable e irremplazable. Debemos llorar por ello, pero una vez pasado el duelo, buscar responsables, políticos autonómicos y estatales, que nunca se han preocupado de nuestra tierra, sean del signo que sean y ante todo buscar y exigir a las instituciones soluciones a nuestros graves problemas.

Nos han quitado una parte importante de nosotros, nuestra Sierra de la Culebra...No permitamos que nos roben ni el futuro ni la dignidad. Somos la España Vaciada, Olvidada y ahora Calcinada pero ni un minuto más debemos soportar ser la España Vacilada, que ésta enorme desgracia nos sirva como detonante. Zamora, te lo ruego: ¡Despierta, espabila, únete y lucha! Fuerza y Honor.

Emilio Gómez

La Junta no comprende a los pueblos

Lo hemos repetido muchas veces. Las administraciones que gestionan nuestros territorios rurales no tienen en cuenta la idiosincrasia de los mismos. Es más, en muchos casos muestran un desprecio absoluto por los pueblos y su entorno. La Junta de Castilla y León es un ejemplo de ello, un ejemplo de como ningunear a las personas que viven en el mundo rural, así como su entorno. Y este ninguneo ha tenido sus consecuencias devastadoras en la Sierra de la Culebra y sus alrededores.

Esta falta de apoyo al mundo rural es una triste realidad que se hace patente con la falta de recursos para la prevención y extinción de incendios prolongada durante tantos años. Restricciones que nos condenan a cruzar los dedos para que cada verano no nos toque la devastación. Pero esta vez el fuego y la devastación llegó a nuestro territorio.

No podíamos evitar que cayera el rayo, pero parte de las dimensiones y consecuencias de lo que ya es el incendio más grave de Castilla y León sí podrían haberse evitado. Sobre todo, cuando el año anterior ya hubo un incendio que ostentaba este triste récord en Ávila y la Junta en lugar de tomar las medidas necesarias e incrementar los dispositivos y medios antiincendios tanto para proteger a sus pueblos como a sus propios trabajadores, se limitó a no hacer nada.

¿Por qué? Porque los políticos de la Junta no entienden ni valoran la importancia de los pueblos y la relación de las personas con su entorno natural, uno de los mayores patrimonios de nuestra comunidad.

No se puede proteger los pueblos sin proteger sus bosques ni proteger los bosques sin cuidar a las personas de los pueblos

decoration

Si lo entendieran, se darían cuenta que los pueblos y su entorno natural son un ente único que no puede separar. Es decir, en el ámbito de los incendios forestales, no se puede proteger los pueblos sin proteger sus bosques ni proteger los bosques sin cuidar a las personas de los pueblos. ¿Cómo es posible pensar que se puede hacer una protección efectiva antincendios actuando solo durante tres meses al año? ¿acaso los pueblos no merecen estar protegidos los 12 meses del año? Si hacemos la analogía con las ciudades, seguro que a ningún ayuntamiento se le ocurriría contratar a bomberos sólo durante tres meses despidiéndolos el resto del año.

En esta línea, la Junta de Castilla y León se olvida de lo que aporta el medio natural a los pueblos. Lo es todo, un medio de vida, un elemento de ocio y un entorno saludable para sus habitantes. Es decir, un desastre natural como el incendio que hemos vivido en la Sierra de la Culebra destroza económica, social e incluso sanitariamente a las personas que lo padecen. Esta relación vital está tatuada en el corazón de las personas de los pueblos, es por ello que han tenido que sacar a rastras a la gente de sus pueblos, o el porqué muchos habitantes se han quedado a defender la riqueza natural de sus pueblos arriesgando su vida. Si la Junta fuera consciente de esta relación de vital interdependencia no racanearía de forma miserable personal y medios y evitaría correr cualquier riesgo que pusiera en peligro el modo de vida de las personas de los pueblos hipotecándoles durante una generación.

No estamos ante una fábrica que se incendia y que pueda ser reconstruida en meses. Lo que aquí ha ocurrido va a lastrar económica, ambiental y socialmente a la provincia de Zamora durante décadas

decoration

Por que es así, los desastres ambientales no se recuperan tan fácil ni rápidamente. No estamos ante una fábrica que se incendia y que pueda ser reconstruida en meses. Lo que aquí ha ocurrido va a lastrar económica, ambiental y socialmente a la provincia de Zamora durante décadas.

Pero todo esto, parece que a la Junta de Castilla y León no le interesa. Ellos van a criterios economicistas de rentabilidad o no rentabilidad para invertir y dotar de profesionales y servicios públicos los pueblos. Está claro que no les importamos salvo para hacerse algunas fotos interesas en campaña electoral. No les interesamos si no pueden sacar un rendimiento económico o político de nosotros. No les interesamos si no es para que les aplaudamos.

No les interesamos y no nos entienden, ya que si nos entendieran no llevarían a cabo políticas que van en contra de los pueblos y de la riqueza natural que custodian.

Coordinadora Rural Zamora

El día después del mayor fuego de España: Mires donde mires está todo negro Brais Lorenzo

A tí, Sierra de la Culebra

No te preocupes, Sierra de la Culebra, / por haber perdido tu ancestral belleza, /ni por ese vestido verde que cubría tus laderas,/ ni esas sombras que ya no están, /ni por ese aire fresco, que se convirtió en infierno,/ ni por tu olor, a pura Naturaleza, /que te ha robado el malvado fuego.

Aunque te hayas quedado sucia y cenicienta, /desierta, negra, fea y polvorienta/ aunque huelas a quemada, /aún conservas la forma de tus picos de piedra,/ aún sigues siendo mi sierra. /Y yo te seguiré queriendo, /yo te seguiré mirando cada día.

Y aunque no vaya a verte, /para respetar tu duelo, /desde lejos, te miraré en silencio, /y quiero que sepas que estarás siempre bella, en mis pensamientos. /

Y ya verás, Sierra de la Culebra, amiga mía, /cómo dentro de poco tiempo, /cuando las primeras lluvias laven tu cara, /y las primeras hojitas verdes broten de nuevo /de los árboles quemados de tus tierras, /ya verás, digo, cómo vuelve a tí, /la vida que tú cobijas /y que nunca te dejó sola: /las urces con sus flores lilas, /las jaras con sus blancas flores, /los robustos robles, las longevas encinas, /y el perenne pino verde, /que dan cobijo a tantos y tantos pájaros, /que te alegran con sus trinos.

Ya verás como muy pronto, volverá a ti / la vida que has protegido. /Y volverá el cazador a corretear tus caminos, /en busca de perdices, conejos, /corzos, jabalíes y ciervos,

Y también verás al pescador / recorrer las orillas de tus ríos, / buscado la desconfiada trucha / que pique su anzuelo retorcido.

Volverán las abejas a sus panales, / a fabricar su rica miel, oscura y dulce./y verás a tus herbívoros animales / comer los brotes tiernos / de tus verdes pastizales.

Y las gentes de los pueblos de tus laderas, /volverán a sentir, con solo mirarte, /la paz y la belleza de su Sierra.

Alejandro Domínguez Bazal

Compartir el artículo

stats