Kiosko

La Opinión de Zamora

Logo carta de los lectores

Plan de inversión pública adicional intraprovincial

Cartas de los lectores

La equidad, que todos deseamos, pero que solo nos acordamos de ella cuando debiera de aplicarse en el propio provecho, es inexcusable para lograr una sociedad justa y, consecuentemente, desarrollada. Además, alcanzarla, ponerla en práctica, en el quehacer diario de las personas, en las relaciones humanas, en el ámbito laboral, en el mundo profesional, en la administración y dirección de empresas, en los acuerdos y decretos de ayuntamientos y diputaciones provinciales, como en la gestión de las administraciones públicas, en general.

Y es que el respeto a los derechos de la ciudadanía, la consideración de las circunstancias económicas y sociales de los habitantes y de su respectivo territorio, el análisis de las variables que coadyuvan al crecimiento de las actividades empresariales, como al bienestar ciudadano, etc., exigen de los corporativos de las entidades locales el disponer de tales informaciones que sirvan para evaluar, a través de los mil y un métodos matemáticos, estadísticos, econométricos, informáticos, de inteligencia artificial, de minería de datos, etc. as auténticas necesidades, carencias y mejoras a ejecutar en los respectivos ámbitos municipales y provincial.

Consecuentemente, un plan de inversiones públicas adicionales para los municipios menos desarrollados, con más carencias de infraestructuras, respecto a los demás de la provincia y, por ello, más necesitados de que se realicen más obras y servicios que deberían formar parte de él. Para compensarles respecto a que la Encuesta de Infraestructura y Equipamientos Locales de la Provincia (EIEL) así lo corrobore.

Los datos socioeconómicos de estadísticas bien elaboradas y actualizadas no suelen mentir y tienen que servir de fundamento, de motivación, de base en la elaboración y aprobación de los Planes Provinciales de Obras y Servicios; pues la equidad, la no discriminación, etc., así lo demanda. El caciquismo rampante, que no deja de existir, como el clientelismo político, el amiguismo o las querencias impiden y dificultan la justicia, el crecimiento, la creación de empleo, la retención de los las poblaciones, del talento, la rentabilidad económica y social de los recursos públicos, la sostenibilidad del territorio, etc¸ todo ello lamentable. Encima, vayan estirados por la calle los “padres de la provincia y sus directivos de confianza y queridos/as del nivel 29 u más”.

Y respeten, quienes tienen poderes públicos en las entidades locales, la legislación de Bases del Régimen Local, sus reglamentos de desarrollo, la jurisprudencia del Tribunal Constitucional “ad hoc”, y teniendo en cuenta a la doctrina.

Y eso sí, lamentarse que si los males vienen del “Virreinato de Valladolid de la rojería de la Villa y Corte”, pero aquí “idem ,eadem, idem”.

Jeremías se nos queda corto. Y no cambiarán. “De casta…”.

Sancho de Moncada

Compartir el artículo

stats