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La Opinión de Zamora

Carmen Ferreras

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Carmen Ferreras

¿Dónde está el problema?

Hay bula para todo el mundo menos para el que fuera rey de España

Juan Carlos I durante un partido de tenis en Abu Dabi

El rey don Juan Carlos ya está de nuevo en España. ¿Y? ¿Dónde está el problema? Lo lamentable es que no ha venido para quedarse. Ya era hora de que se le permitiera regresar, aunque sólo sea que para asistir a las regatas que se celebrarán en Sanxenxo. Al fin y al cabo, los Borbones siempre han estado muy unidos al mar. Cabe colocar, aquí y ahora, aquellos versos de don Antonio Machado que recuerdan: “·Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería/ Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar. Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía/ Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar”.

Las lenguas de la extrema izquierda han salido a pasear para poner de vuelta y media al monarca. Vuelvo a preguntarme: ¿Y? ¿Dónde está el problema? Que Juan Carlos I no ha sido un monarca ejemplar en algunos aspectos, bien cierto es. No es menos cierto que tampoco ha metido mano en el cajón común donde la han metido hasta el codo tanto político a izquierda y derecha. No es menos cierto que don Juan Carlos no es ningún terrorista, ningún sedicioso, ningún separatista con voluntad de romper España. La persecución de que se le ha hecho objeto ha sido desproporcionada.

Hay bula para todo el mundo menos para el que durante tantos años fuera rey de España

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Mientras terroristas con delitos de sangre son recibidos con vítores y aplausos, incluidos en las nóminas del Senado y el Congreso de los diputados y metidos con calzador en la Comisión de Secretos Oficiales, a don Juan Carlos se le quiere casi esconder como si fuera un apestado. Mientras separatistas de todas las calañas, que a punto estuvieron de desestabilizar España, van y vienen a su antojo por todo el territorio nacional, a don Juan Carlos se le limita la agenda y la movilidad. Que pronto se han olvidado los impagables servicios que ha hecho a España, a los distintos gobiernos y a los empresarios españoles.

Hay bula para todo el mundo menos para el que durante tantos años fuera rey de España. La extrema izquierda se está empleando a fondo contra su figura y la de su propio hijo, el actual jefe de Estado, queriendo imponernos una república que, según importantes analistas políticos, no iba a dar resultado alguno en España. La historia es cíclica. Se repetirían muchos pasajes que la historia nos ha contado.

No entiendo que don Juan Carlos se vea obligado a fijar su residencia en Emiratos Árabes siendo un ciudadano español que nada ha hecho contra España, algo que no todos pueden decir. Don Juan Carlos tendrá que volver la próxima semana a Abu Dhabi. La izquierda y la extrema izquierda le quieren lejos.

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