No es nada fácil cumplir cien años de existencia, aunque en tierras zamoranas estemos acostumbrados a celebrarlo en personas centenarias casi asiduamente.

El buen amigo y MAESTRO de la pintura zamorana, Pedro Santos Tuda, es un claro ejemplo de esto que digo y además con la particularidad de que es centenario y decano del arte zamorano. Yo, al menos, es la primera vez que asisto con enorme alegría a ello.

Lejos quedan aquellos años primerizos que conserva en su privilegiada memoria, donde desgrana aconteceres y hechos locales como si a día de hoy hubieran sucedido. Y esto, unido a que es un gran conversador, modelan su talla humana, su discreción y respeto hacia cualquier generación como buen docente que es de las Artes Plásticas.

Pedro Santos Tuda Antonio Pedrero Yéboles

Zamora debe a su gestión la actual Escuela de Arte de Zamora (1984), que entonces secundamos desde esta ciudad un grupo de personas dedicadas al arte y vinculadas aquella agrupación de ‘Aceña Cultural’ entre los cuales me cuento.

En varias ocasiones algunos hemos mostrado nuestro más profundo reconocimiento a aquella importante labor docente en pro de Zamora y su provincia. Yo quiero hacer público desde estás líneas una vez más mi personal agradecimiento y respeto a tan ilustre compañero en el arte. También propongo desde aquí que la actual Escuela de Arte de Zamora refleje su nombre en alguna de sus aulas docentes, como íntimo homenaje a la gestión de tan singular decano pintor zamorano, docente por vocación y entrega, para la memoria futura local.

Es muy difícil que sin su clara posición esta Escuela hubiera sido posible y, por aquello de que los homenajes sean en vida, que su vida sea por muchos años.

Pedro Santos Tuda Antonio Pedrero Yéboles

Sorprendido por mi despiste por la fecha del nacimiento del muy querido amigo y por el excelente artículo de José Andrés Casquero (La Opinión de Zamora, 6-2- 2022), he querido en estas apresuradas líneas contribuir a su felicitación más entrañable y reconocimiento enviándole un muy fuerte abrazo -de los que hacían daño, como dice otro entrañable amigo-, junto a las mil felicidades tan merecidas por su centenaria efeméride.

PD: El cuadro ‘Puente de Piedra’ (recreación) que ilustra este artículo ha sido donado por su autor a la Escuela de Arte de Zamora, acto al que fuimos invitados por el director actual, Ricardo Flecha.