En noviembre del pasado año nos hemos ido de Valladolid a Valdescorriel, recorriendo parte de Tierra de Campos de las provincias de Valladolid y Zamora, pues el coche de línea de Valladolid a Benavente, una vez llega a Medina de Rioseco, desvía por Villabrágima, Tordehumos, Morales de Campos, Villafrechós, Santa Eufemia del Arroyo, Villamayor de Campos, Villalpando, Cerecinos de Campos, San Esteban del Molar y Benavente. Y para ir a Valdescorriel hemos de pasar por Castrogonzalo y Fuentes de Ropel.

El regreso lo hicimos por Fuentes de Ropel, Quintanilla del Molar, Villanueva del Campo, Valdunquillo, Becilla de Valderaduey, Ceinos de Campos, Berrueces, Medina de Rioseco y Valladolid.

Durante todo el viaje me iba fijando en el estado de los pueblos por donde pasábamos y con especial interés en la conservación de sus construcciones y en particular de los palomares de Tierra de Campos. Verdaderamente he comprobado que hay muchas casas semiderruidas y cantidad de palomares de los que solamente quedan vestigios de un pasado mejor.

Reflexionaba en el contenido de un reciente artículo titulado “El abandono del medio rural”, escrito por D. Rafael Monje, les recomiendo su lectura, ver La Opinión-El Correo de Zamora del día 22 de noviembre del presente año. En el diario del mismo día leía también las manifestaciones y opiniones de unos ganadero@s de la comarca zamorana de Sayago, donde se podía apreciar el desanimo reinante.

Si a las una y mil dificultades que genera la vida en el mundo rural y eso lo sabemos muy bien quienes hemos nacido y vivido en él, se unen el cierre de sucursales bancarias, la asistencia sanitaria, la falta de creación de puestos de trabajo productivos, los bajos precios de los productos del campo y de la ganadería, mal vamos y, mal que no es de ahora difícilmente mejora. El campo y la ganadería necesitan precios dignos y no producir constantemente a pérdidas, pues así la juventud abandona el mundo rural.

La zona de Benavente y su comarca, presumo, sería totalmente distinta, si por sus tierras corrieran el tren Ruta de la Plata y el cariñosamente, llamado Tren Burra, más situado en Tierra de Campos, en las provincias de Valladolid, Zamora y León, máxime cuando conforme leíamos en La Opinión-El Correo de Zamora del día 30 de noviembre, Azucarera apuesta por el tren para el transporte del azúcar desde Jerez de la Frontera (Cádiz), a Benavente, donde está el Centro Logístico y Envasado, situado a 700 kilómetros de distancia.

Nadie duda de la buena situación geográfica de Benavente, excelente nudo de comunicaciones, pero necesita industria que genere mano de obra productiva, no subvencionada y la creación de muchos puestos de trabajo. En definitiva, riqueza y un medio de comunicación no contaminante como es el tren, tren que corrió por nuestra comarca hasta el verano del año 1985, si mal no recuerdo. La causa del cierre, dijeron, falta de rentabilidad. Yo sinceramente ese tipo de contestaciones no me las he creído jamás. Hay disponibilidad de medios económicos para lo que se quiere, especialmente si hay votos a conseguir. Por nuestra zona pocos habitantes, pocos votos.

Con los proyectos de la Biorrefinería de Barcial del Barco, Dios quiera se haga realidad. No estaría de más que se incluyera en las peticiones o preces dominicales que el proyecto de la Biorrefinería se haga realidad.

LatemAluminium sigue adelante y esperemos que las manifestaciones de Azucarera se incluyan en las agendas de los gobernantes. Me pregunto a qué esperan los gobernantes para solicitar ¡ya!, mañana es tarde, la llegada del tren a Benavente.

¿Me pueden contestar? Soy todo oídos.

Señores políticos municipales, provinciales, autonómicos y nacionales, manos a la obra y a exigir la llegada del tren a Benavente. No es una utopía, ni la petición de un soñador, es una medida que se debe tomar urgentemente, porque al paso que vamos, el último que apague la luz, o mejor dicho, el candil, porque al precio que viene la luz, tendremos que recurrir a la vela, al candil o al carburo, de antaño.

Con estas breves líneas, quiero llamar a la atención de mis paisanos para que tomen cartas en el asunto y solicitar la reapertura del ferrocarril Ruta de la Plata. ¡Creo señores políticos que no es mucho pedir! Ánimo y a pedir, que como decimos por estas tierras de pan llevar, el que no llora no mama. No cabe la resignación, hay que luchar día a día, para mejorar, todo se puede cambiar a mejor.

No admito la expresión tan manida de es lo que hay. Lo que hay es poco y malo, con tendencia a empeorar, si no ponemos remedio. Y para los políticos provinciales, presidente de la Diputación y diputado provincial de la zona de Villalpando, recordarles por enésima vez, que aún no he recibido contestación sobre el arreglo del camino agrícola de Valdescorriel a Villalpando, y sobre la limpieza del reguero. Creo que pese a sus múltiples ocupaciones siempre hay un momento para contestar. La callada por respuesta, dicho sea con el máximo respeto, consideración, y en estricto ánimo de defensa, deja mucho que desear.

Sigo a la espera. La paciencia todo lo alcanza (Santa Teresa de Jesús).

Pedro Bécares de Lera