No lo puedo evitar, Gabriel Rufián, me enerva. Miente con una desfachatez, con una tranquilidad pasmosa, quedándose tan oreado, que se hace digno de estudio por parte de la ciencia que trata los comportamientos y cuestiones relacionadas con ellos. Que los independentistas catalanes, quieran ser autores únicos de las leyes españoles y estar por encima del conjunto de España es algo que si no el Gobierno, sí los españoles debemos impedir. Estoy hasta el moño de sus baladronadas, de sus amenazas, de sus interferencias, de que permanentemente intenten cambiar o reescribir la historia de España y de que constantemente intimiden a este Gobierno que no puede seguir dejándose chantajear por esta panda de indocumentados.

A los separatistas de ERC no se les ha ocurrido nada más peregrino que aprovechar la Ley de Memoria Democrática (de esto último tiene muy poco) para que se indemnice a Marruecos por la guerra del Rif, donde las huestes de Abd-El-Krim, masacraron a las tropas españolas, en el desastre de Annual, que comandaba el General Manuel Fernández Silvestre. Quiero decir que no hay coincidencia temporal entre la Ley de Memoria y la guerra del Rif, pero ERC, pretende incrustarla, pretende meterla con calzador a través de una disposición adicional con un único fin, humillar a España.

El odio de esta gente por España, su historia y todo lo que representamos es enfermizo. Ignorar a los miles de españoles víctimas de la matanza de Annual, es ignorar los hechos. De hacerle caso, luego vendrán, Cuba, Filipinas y Guinea Ecuatorial, donde los únicos que perdieron las haciendas que habían trabajado hasta la extenuación fueron los españoles, y así sucesivamente. Qué pena, no disponer de una máquina del tiempo desde la que enviar a Rufián y sus compas de ERC a la guerra del Rif, sólo como espectadores, claro, servidora no es como ellos, a Dios gracias, para que vieran la tierra literalmente sembrada de cadáveres y regada con sangre española. Si hubiera sido solo sangre catalana otro gallo nos cantaría.

A pesar de haber transcurrido casi cien años, todavía reinaba en España Alfonso XIII, ERC, amparándose en la propuesta de tramitación de la citada Ley, sigue en sus trece, considerando que España debe pedir perdón por aquella contienda. Esta nueva humillación no va a llegar a puerto alguno. Me da mucha pena que no se indague más en la historia de Esquerra Republicana de Cataluña, para sacar los trapos sucios que se amontonan en su palmarés histórico. Por esa regla de tres, habría que poner la misma fruición en pedir un resarcimiento para la Iglesia Católica por los sacerdotes asesinados en la Guerra Civil.