Me acaban de comunicar por teléfono El fallecimiento de mi cuñada Tarsi, cuyo estado vegetativo ha estado más de 6 años en la Residencia “Los Rosales” de Moraleja del Vino.

¿Quién no conocía a Tarsi? Un símbolo como persona y una gran pérdida para la familia y tantos y tantos amigos que la querían. Mi hermano Gorgonio (su marido) y mi sobrino Raúl (su hijo) así como su hermana Maruja, la han perdido en primera persona.

Días antes de que muriera mi esposa Paquita (1986) en mi casa de Víctor Gallego le preguntó Tarsi a Paquita ¿Qué será el cielo?. Paquita le contestó: “El cielo para mí será ver a Dios”. Estoy seguro de que ellas, allí se habrán encontrado.

Desde este espacio de LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA quiero transmitirles a mi hermano y a mi sobrino ese mensaje que como Cristianos nos tiene que reconfortar: Ellas han llegado primero, a nosotros nos quedan los recuerdos, y la esperanza de encontrarnos…

Fueron muchos momentos pasados a su lado durante su larga enfermedad y cuando las Autoridades Sanitarias lo permitían (por la Pandemia), mi hermano y mi sobrino iban a verla a la Residencia. Mi hermano Gorgonio la trataba con el mayor cariño y ella agradecida y feliz les dedicaba una sonrisa y una mirada que estoy seguro que a ellos no se les va a olvidar.

En su mundo, estoy seguro que habrá sido feliz y muy querida por todos los que la han cuidado. Fue una vela que se apagó cuando Dios lo dispuso. No antes. Descanse en paz.

Domingo García Fuentes