Cuando de la biorrefinería de Barcial del Barco se habla, unos se muestran a favor y otros, los menos, en contra. Apueste lo que quiera a que a un lado y otro pocos son los que saben de qué va eso de la biorrefinería. Leo: “Las biorrefinerías son instalaciones que de un modo sostenible, transforman biomasa en un amplio espectro de productos energéticos, alimentos, piensos, fertilizantes y bioproductos”. ¡Ostras, Pedrín”. Así, de entrada, no puede resultar más interesante y necesario. Yo apuesto porque este proyecto llegue a buen puerto. Zamora tiene que espabilar. Zamora tiene que despertar de su letargo. Zamora tiene que ponerse al día y estas son las iniciativas que necesitamos.

El proyecto es lo suficientemente interesante y, repito, necesario, como para que no se demore su puesta en marcha. Lo malo de Zamora es que no tiene el espíritu de Fuenteovejuna. Los personalismos, las envidias y esas cuestiones mayores y menores impiden el progreso, el avance. Estamos buscando la sostenibilidad en todo y para todo y cuando nos la ponen en bandeja la anatematizamos. Para dar gusto en Zamora es necesaria una catarsis individual y colectiva.

Benditos sean los emprendedores, Vicente Merino lo es. Con muchos así de decididos, lo mismo salíamos de este ostracismo que nos ahoga. Queremos que Monte la Reina vuelva a poblarse de uniformes militares, pero también queremos empresarios que apuesten por esta tierra. Empresarios que se dejen de reuniones baldías, de lanzar viejas propuestas como nuevas y empiecen a trabajar en firme. Menos crear plataformas que solo dicen pero nada hacen y más dar salida a las pequeñas y grandes ideas de los que quieren lo mejor para Zamora. Sólo que aquí, como descuelles un poco, te cortan la cabeza de inmediato. Qué pena, porque así no vamos a ninguna parte.

Ya es una garantía que este proyecto que debe convertirse en realidad cuanto antes sea respetuoso con el medio ambiente. Quiero refinería y no quiero macrogranjas para mi tierra. Además está lo de los cuantiosos puestos de trabajo que va a posibilitar. Dos mil quinientos puestos de trabajo, entre directos e indirectos, ¿Acaso no es lo que pedimos a voz en grito? Hay que dinamizar Zamora, pisando el suelo de la realidad. Si en otros estados miembros de la UE, las biorrefinerías funcionan a la perfección, ¿por qué en España no? En Zaragoza están encantados con la suya.

La creación de la biorrefinería de Barcial implica la generación de empleo de todos los niveles y algo tan importante en la Zamora vaciada, ayudará a fijar población. Si en otras provincias se consideran las biorrefinerías proyectos prioritarios, en Zamora también.