La expresión España o Zamora “vaciada” –que adoptó ese nombre para denunciar que la pérdida de población se debía a decisiones políticas- es a veces motivo de queja por parte de quienes dicen que Zamora no está “vacía” y luchan para que no siga “vaciándose”.

Sin embargo con el caso del embalse de Ricobayo se vio muy claro: había sido vaciado por una decisión empresarial, vaciándolo de golpe e indignando a los zamoranos. Y ahora la empresa está blanqueando su imagen, colaborando con la diputación en el proyecto arraigo –no votado pero aplicándose- y en el parque tecnológico. Prometiendo y no realizando, y esperando la bajada del IAE, no tardando. Demasiados gerundios mientras el embalse y la tierra se han secado en perfecto participio, y la luz sigue subiendo en imperfecto gerundio.

Ésta podría ser una lección de gramática del curso escolar: “iniciándose” porque aún no lo ha hecho en algún nivel, “iniciado” la semana pasada en la enseñanza obligatoria y en la universitaria, y definitivamente sin “inicio” en la mayoría de los pueblos sin escuela que son este año dos más. Porque no es lo mismo el gerundio que indica una acción en curso y no acabada, con el participio verbal que expresa una acción terminada. Ni el calificativo y a veces sustantivo que describe el final. Y puede aplicarse al curso político que según los casos se ha iniciado, está en ello o ni se le espera.

Empezando –que es gerundio- por lo que más afecta a toda la sociedad, parece que la pandemia del COVID se está controlando y las medidas de prevención se están levantando y por ello los bares se están llenando y la alegría en las calles recuperando. Eso sí: nos advierten que no está controlada ¡Pena de participio!

Siguiendo – más gerundio- con la sanidad rural, ante la orden de la Junta de ir abriendo los consultorios, los pueblos denuncian que siguen cerrados. Y que el Plan Aliste no está ni retirado ni retirándose, porque se mantiene la cita previa telefónica o telemática para las consultas presenciales, excepto en los pueblos sin cobertura, que estarán pensando qué es peor: médico sin cobertura o internet sin médico. Este parece un caso de gramática parda o habilidad para salir del paso e intentar ocultar lo que está pasando o ha pasado: que el pacto de gobierno en la Comunidad se está rompiendo o está roto. Que no es lo mismo.

En Zamora la mayor parte de los proyectos buenos están en proceso y los malos ya ejecutados

Como es un ejemplo de gramática parda la confusión entre gerundio y participio del cartel que anuncia la adquisición de los terrenos para Biorrefinería, que desde mayo decía “terreno adquirido” cuando se estaba adquiriendo y no se hizo hasta este mes. Y que sembró las dudas -con razón por culpa de la gramática- entre la plataforma que apoya este proyecto, pese a que la maquinaria de la Diputación ya estaba removiendo la tierra no adquirida. Que no es lo mismo.

Aunque no está claro si es mejor el gerundio que el participio político, en Zamora la mayor parte de los proyectos buenos están en proceso y los malos ya ejecutados: no hace falta enumerar los cierres ya históricos de servicios y comunicaciones, y los escasos proyectos en marcha.

Como otro aspecto de la gramática parda son las paradojas. En gerundio y participio: implantando los sensores de la economía para nuevos “silver” en un pueblo, mientras ha aumentado la lista de espera en ayuda a domicilio para los “viejos” de siempre. En gerundio todo: la luz está subiendo aunque el gobierno la está bajando, y las empresas del sector siguen blanqueando la imagen y presionando con la bolsa desplomándose. En participio: el paro en agosto ha aumentado en Zamora mientras ha bajado en España; y estamos hartos y cansadas de tiempos verbales, perdón, políticos.

Algunos quieren que en el inicio del curso político las aguas vuelvan a su cauce: que la sociedad se divida por la subida del salario mínimo unos euros de nada mientras se mantienen los ERTES durante meses; que despierte el odio al independentismo en España, y en Zamora la reivindicación de Monte la Reina se desvíe contra el aeropuerto de El Prat en Cataluña cuando ni la mayoría de su población lo quiere.

Y que vuelva la lluvia de otoño que llene el embalse y borre la memoria de los pueblos inundados, ahogados y olvidados… Al menos hasta el próximo verano.

Pero en la ciudad vuelve la magia que renueva la ilusión y en la provincia la luz equinoccial de Santa Marta de Tera, que parece un milagro pero es fruto del trabajo de nuestra gente, que por otra parte cada vez es más un milagro que tenga trabajo.

Porque se irán vaciando los pueblos, pero volviendo al inicio del escrito: Zamora ha dado muestras suficientes de que no está vacía aunque quieren vaciarla, de que está despierta y luchando. Porque no es lo mismo estar durmiendo que estar dormida.

Y por si no ha quedado claro, y con permiso de todo un Nobel como Cela que escribía como habla el pueblo: “No es lo mismo estar jodiendo que estar jodido”. (Y en este caso, Zamora es participio).