“No hay otra política posible”, se escucha decir en algunos círculos de opinión: articulistas, contertulios, economistas, empresarios dirigentes políticos… Si esto fuera así, ¿para qué la política?: ¿Para qué elegir a nuestros políticos? bastaría con elegir a expertos.

Sin embargo la política sigue siendo necesaria, para, entre otras muchas cosas, decidir o establecer, desde la izquierda política: ¡hay que hacer que paguen los ricos! O: ¡hay que reducir el número de funcionarios!, desde la derecha.

Porque los expertos tampoco se ponen de acuerdo, lo cual parece ser la norma entre ellos. Así que no sería tan sencillo, ¡y es lo que la política, desde hace treinta años, no deja de recordarnos! que, hay tener en cuenta, sobre todo, la complejidad, y que ésta no debe ser motivo para aceptar el ciego reinado de la incompetencia o de la estupidez.

Gerardo Seisdedos