El movimiento 15M de 2011 se gestó para que el día 22 M se levantara una vez se realizara la votación de las elecciones municipales y autonómicas que ese día se celebrarían. Pensar otra cosa son especulaciones fuera de la realidad, lo que paso es que nadie de los grupos (principalmente la plataforma “Democracia real ya” que aglutinaba a distintos colectivos y se encargó de difundir por las redes sociales que dominaban, uno de los temas que usaban “ Democracia real ya”. A distancia contando con el apoyo de pequeños grupos y personas que no estando de acuerdo con la forma de hacer política del gobierno, el alto nivel de corrupción que se estaba viviendo y admitido por una gran mayoría de la sociedad.

Entre los fines que se pedía y se pretendía, terminar era con el alto paro que teníamos, acabar con el bipartidismo, pedir listas abiertas, mayor austeridad para la clase política, reducción del poder de las entidades bancarias, rechazo y condena de la corrupción, defensa de la sanidad y la educación pública entre otras propuestas y sobre todo la idea y el trabajo que realizo el Fiscal Pedro Martínez (Tribunal Superior de Justicia de Madrid “hoy fallecido” oponiéndose al que el control de las comunicaciones no fuera permitido, el famoso sistema “SITEL” intercepción de las comunicaciones eléctricas. Amigo Pedro quiero recordarte en este décimo aniversario.

Siempre he mantenido que el éxito del 15M se debe a que un grupo de personas (ajenas en un principio a los movimientos pro 15M) decidieron acampar en la Puerta del Sol de Madrid. Aquella misma noche fueron desalojados por la Policía, prendiendo una fuerte protesta e indignación por todo el país. En pocos días se constituyeron acampadas en decenas de ciudades. Se organizaron asambleas y charlas para debatir temas de interés sobre cuestiones políticas, sociales, convirtiéndose espontáneamente en un movimiento heterogéneo y participativo. Cuyo fin era mejorar y sacar ideas para mejorar nuestra democracia, y así poder encontrar cauces para participar en las decisiones políticas en manos de los partidos políticos y grupos de influencia económica. (verdaderos grupos de presión con un solo interés su enriquecimiento).

Cuando el grupo de personas decidió voluntariamente acampar permanentemente en las plazas, sin que nadie influyera en ellos. A los pocos días los hoy más activos “dicen del 15M” que se unieron al movimiento cuando ya era un éxito, pedían constantemente el levantamiento de la acampada, un profesor de Filosofía de Instituto que no quiere hacer público su nombre y por eso se lo respeto dio un panfleto que conservo y quiero darlo a conocer una parte de él que es muy ilustrativo. “Nadie tiene legitimidad para impedir a los compañeros acampados seguir acampados, si ellos así lo deciden”. Porque del mismo modo que la asamblea no podría obligarles a seguir acampados si se quisieran ir, tampoco posee legitimidad para obligarles a irse si quieren seguir. Porque dado que las acampadas no se establecieron por voluntad de las asambleas, tampoco pueden levantarse por decisión de éstas (al contrario; son las asambleas las que surgieron de las acampadas). Porque la misión de la acampada no es ser de utilidad a las comisiones, sino algo mucho más importante: dar expresión permanente, las 24 horas, a los millones de ciudadanos indignados que están con el 15M.” entre otras muchas cosas dice el comunicado (fue rápidamente destruido). Los campamentos fueron levantados por orden gubernamental a mediados de agosto.

El movimiento del 15 M no fue un movimiento revolucionario ni violento. “aunque algunos estén interesados en aplicarle ese término” ni fue financiado por ningún Gobierno como algunos interesados divulgaron sino por aportaciones individuales de simpatizantes.

Hoy más que nunca España necesita un movimiento que con el apoyo de Instituciones prestigiosas, protestara ante el Gobierno por las okupaciones, los robos en viviendas etc. Hoy sale barato el delito en España.

(*) Presidente de la Liga

pro Derechos Humanos