Bendita sea la vacuna, está haciendo que el SARS-CoV-2 sea para nuestras vidas como las lluvias del mes de abril, que van deprisa para dejar paso al arcoíris.

En la Comunidad de Madrid están de elecciones, vienen todos los chulos en el tranvía del ocho, alentados por el chulo Coleta, que castiga más que el Pichi. Las chulapas, mantones al viento, están preparando la verbena a la espera de un chotis “agarraó” del que se baila en un ladrillo. La Casta y la Susana, humildes pero muy dignas, se fueron para su casa, pasando del sarao de los caciques del barrio.

Personalmente, e imagino que a muchos españoles, importa una mierda quien corta el bacalao en Madrid. También nos preocupa y siembra gran desazón, la situación de los pobrecillos futbolistas profesionales que dudan a que amo servir. Vendría a ser la mierda que no hemos pisado…

Ojalá la terrible crisis, sanitaria, social, económica, en la que cada vez estamos más inmersos, pasara como estas lluvias de abril, si bien el arcoíris es bastante negro, con miles de parados, empresas en quiebra, negocios cerrados y lo que nunca hubiéramos imaginado las colas del hambre. No tiene importancia, el oso y el madroño se van a la verbena.

F. Mario Santos.