Aunque algunos etiquetados son de lo más divertido o de lo más absurdo, no está de más dedicar determinadas fechas, como por ejemplo la de hoy, a asuntos tan importantes como nuestra salud. La de todos. La salud que desde el pasado año ha resquebrajado y matado un virus. La salud física y la mental que ha hecho a muchos ciudadanos españoles buscar ayuda en la psicología e incluso en la psiquiatría.

Hoy es el Día Mundial de la Salud. Esta celebración se lleva a cabo desde el 7 de abril de 1950. Anualmente se elige un tema basado en las necesidades y sugerencias que realizan los estados miembros. Este año, declarado ‘Año Internacional de los Trabajadores Sanitarios y Asistenciales’, la Organización Mundial de la Salud ha elegido un título que ojalá pueda cumplirse: “Construir un mundo más justo, equitativo y saludable”.

Tengo para mí que, un año más, se quedará en una loable intención que no pasará de eso. Y es una pena. La falta de voluntad de los Gobiernos que destinan sus recursos económicos, cuántas veces a auténticas gilipolleces, menos a lo que deben, menos a lo que en realidad hay que fomentar y promocionar y el pasotismo de la sociedad hacen inviable que se puedan cumplir las premisas que dicta la OMS.

Aunque no estemos muy contentos que digamos con el devenir de esta organización de la ONU, no podemos negar que en los últimos años sus distintas campañas han trabajado para fomentar que la sanidad llegue a todos los rincones del planeta, posibilitando que las personas puedan tener la atención sanitaria cuando lo necesitan en el seno de su comunidad, que no tengan que desplazarse largas distancias para obtenerla, y que sea asequible para las familias. Otra declaración de intenciones preciosa que no se cumple en su totalidad a sabiendas de que son muchas las personas que siguen sin tener acceso a una atención sanitaria de calidad, e incluso ocurre que muchas personas se ven obligadas a elegir entre la salud, y otros gastos cotidianos, como alimentos e incluso un techo.

No sé si la necesidad de crear conciencia sobre las enfermedades mortales mundiales y crear hábitos sanos en las personas, objetivo que perseguía la OMS a la hora de fundar este día, se han cumplido, estimo que no. Ha tenido que llegar un virus que todo lo ha desbaratado para caer en la cuenta de la importancia de la salud. Así y todo, la concienciación no es absolutamente colectiva y los hábitos sanos, desgraciadamente, no son la principal prioridad de la mayoría ciudadana. Algún año de estos, a lo mejor.