Hay escenarios tan enigmáticos que a su lado no se reconoce nada. Junto a la profundidad de los sentimientos se reconocen las dudas; las mismas que en ocasiones se convierten en estupor y necesitan participar en la película. Creo que lo secreto es la forma más completa de compromiso. Sí, apasionarse en silencio y ocultar el amor es sustituir la presencia por existencia.

Nuestra sociedad no se ajusta al amor. Lo que debería ser un maravillosa alegría, a día de hoy se ha convertido en prejuicio. Ya no utilizamos la palabra “novios” y hemos transformado por completo el sentido natural de las cosas que fluyen. Tengo la sensación (sonrío) que lo que hasta hace poco era “normal” ahora mismo se pasea por la nada. Ahora todo lo que se empareja es definido de otra manera.

Unos se reconocen en el término “follamigo”, otros son la reserva del “poliamor”, y los más imaginativos no pasan de “caris” y “churris”. Damas y caballeros, con tanta chorrada, aquí no renacerá nada. Nuestro mundo se ha convertido en un absurdo lugar. Es imposible (opinión subjetiva) pretender llegar a lo humano con tanta estupidez en medio... Es el momento de recuperar el temperamento de los clásicos e impulsar sus enseñanzas. Y por supuesto, retomar su legado, impulsando la poesía y todas las palabras que hablan de amor.

Dijo Santa Teresa de Jesús: “Esta fuerza tiene el amor si es perfecto, que olvidamos nuestro contento por contentar a quien amamos”.