La semana ha sido de órdago a la grande. No nos ha faltado de nada. Un somero repaso a lo sucedido desde hace ocho días me lleva a pensar que aquí ha desaparecido ya la llamada normalidad y hemos entrado en un mundo donde prima lo extraño, lo surrealista, lo casi imposible de explicar. Verbigracia: que un partido político que está en el Ejecutivo maniobre contra ese mismo Gobierno, el suyo, y actúe siendo, a la vez, Gobierno y oposición. En los manuales del futuro se estudiará como Teoría de la Autodestrucción Programada (TAP). Pero hay muchos más casos. Imposible analizarlos todos en un solo artículo. Sin ánimo de ser exhaustivo, ahí van algunos.

1) Libertad de Expresión.- Al grito de “Libertad de expresión”, un grupo de supuesta “gent de pau” (gente de paz)” atacó a pedradas la sede barcelonesa de “El Periódico de Catalunya” y arremetió contra una unidad móvil de RNE en Lérida. Protestaban por el encarcelamiento de un rapero condenado, entre otras cosas, por agredir a un periodista y por amenazar de muerte (“te mataré, hijo de puta, ya te cogeré”) a un testigo cuyo testimonio no le había gustado. El angelito también ha publicado tuits pidiendo que le clavaran un piolet en la cabeza a Bono, que le pusieran una bomba lapa a Patxi López, que le dieran tiros en la nuca a policías y otras lindezas semejantes. Se llama Pablo Hasél y no sé de nadie que haya escuchado alguno de sus grandes éxitos. Pero debe de ser muy bueno a juzgar por cómo le defiende tanta “gent de pau”, por cómo apoya a los manifestantes, violencia incluida, Pablo Echenique, portavoz de Unidas Podemos en el Congreso y por cómo vuelan adoquines y arden contenedores, coches y motos en Barcelona y Madrid. Un artistazo así no puede seguir en la trena. Creo que el tal Hasél ya está logrando lo que quería: ser un héroe, ser alguien. Sabe que cantando nunca lo conseguiría. Y eso que, en su día, llamó a los de Podemos “gentuza oportunista” y “vividores de mierda”.

2) Inmatriculaciones.-La Iglesia registró a su nombre en España 20.000 templos y 15.000 fincas desde 1998 al 2015. Solo en la provincia de Zamora, 1.613 bienes, entre ellos edificios, muchas fincas rústicas y, curiosamente, parte de la Sierra de Porto. ¿Y para qué quiere la Iglesia parte de la Sierra de Porto? Vaya usted a saber. Otro misterio de la existencia. Hasta 1998, con una ley franquista en vigor, no podía inmatricular (inscribir por primera vez) templos, pero Aznar le dio patente de corso, carta blanca, e iglesias, basílicas, catedrales, ermitas, et pasaron a ser propiedad de la Iglesia. ¿Con qué derecho? Simplemente, con decir que es mío; ni papeles, ni registro de la propiedad, ni escrituras. Palabra de Dios. Y ahora, ¿qué? El Gobierno ha llevado al Congreso la lista de inmatriculaciones, pero no habla de devolución. Trabajo para los jueces. Y hablando de jueces, han causado estupor (y algo más) las palabras del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, poniendo en solfa la democracia española porque esté en el Gobierno un señor “del Partido Comunista”. Pero, hombre, don José Luis, ¿no sabe que el PCE es legal desde 1977?, ¿ha olvidado usted lo de la división de poderes de Montesquieu?

3) Toque de queda.- Como se barruntaba, el Tribunal Supremo anuló el adelantamiento del toque de queda decretado por la Junta de Castilla y León y recurrido por el Gobierno central. ¿Y qué hacemos con las sanciones impuestas a los que andaban por ahí después de las ocho? La Junta se lava las manos. Y no solo eso, sino que a las pocas horas de conocer la sentencia sacó otra orden para obligar a cerrar bares y demás a las ocho de la tarde. Para que os enteréis de lo que vale un peine, parecían decir Mañueco e Igea. ¿Y el personal? Pues eso, todavía más confundido.

4) Sede.- Tras la debacle en las catalanas, Pablo Casado ha encontrado ya la solución para frenar la deriva del PP: vender la sede de Génova, 13, en Madrid, y buscar otra nueva. Quizás haya inventado una novedosa forma de hacer política. Antes, si se perdían elecciones, se cambiaba de líder y se mantenía la sede. Ahora, se cambia de sede y continúa el mismo líder. Los tiempos adelantan que es una barbaridad. Por cierto, en Cataluña la vida sigue igual. Ganan los “españolistas”, pero gobernarán los separatistas, aunque anden a porrazos entre ellos.

5) Lobos.-Parece que en el lío de los lobos llueve algo menos que hace quince días. Sospecho que en el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico han echado el freno. Son demasiadas las voces de protesta contra prohibir la caza del cánido en toda España, entre ellas la del propio ministro de Agricultura. Y desde Europa recuerdan que sí se está cumpliendo la directiva Habitat. Los sinsentidos, los sindiós suelen tener las patas cortas. Veremos.